Maxi y Kun Agüero destrozan a un pobre Espanyol

Jaime Iglesias 21 de diciembre de 2008 2 comentarios

Espanyol 2 - Atlético de Madrid 3

El fútbol gratis nos servía la versión fría del superclásico. Atlético de Madrid y Espanyol conviven con la etiqueta de equipo pequeño, son el “otro” equipo de Madrid y Barcelona. Salvo ése rótulo poco les une, sobre todo su política de fichajes. Donde unos ponen la pasta los otros ponen la inversión, como en su día fue Maxi, que en el Espanyol se hizo grande y en el Atleti no defraudó, que no es poco. Él, como esos excanteranos merengues que visitan el Bernabeu, se creció con su vuelta a casa, marcó dos golazos e hizo olvidar aquella lesión que nunca debió llegar.

Impresionante, una vez más, el Kun Agüero, sin él los rojiblancos no terminarían el año en puestos de Champions. Entre él y Maxi, sobre todo él, han hecho de la pareja de centrales espanyolista una zaga vulgar. Todas y en cada una de las jugadas de ataque ahí estaba el veinteañero argentino: para regatear, para asistir, para marcar y para provocar posibles penaltys que cualquier otro no dudaría en tirarse para zanjar la duda de si el árbitro lo pitaría o no. Hoy ha estado especialmente generoso e imparable como casi siempre.

El Espanyol que he visto hoy no merece jugar en Primera División. Eché de menos el centro del campo espanyolista, donde tan sólo daban muestras de vida cuando se trataba de robar, porque ése era el plan de Mané: la contra, y de nada le ha servido. Las mejores ocasiones del Espanyol eran para Callejón, que con el nuevo entrenador salió ganando pero sigue pagando las novatadas del principiante. Tuvo que ser Sergio Sánchez el que consiguiera marcar el primero de los locales para empatar el encuentro, fue entonces cuando se reactivaron los colchoneros, volvieron a tener la pelota y ésta llegó arriba, donde está el que está y hace lo que hace, porque las palabras sobran. El Kun hizo un gran partido, con golito incluído, sin despeinarse.

El Espanyol a lo suyo, a ver si caía algún balón para empujarla, esperar el error del rival o probar fortuna con otro golazo. Eso de que Nené intente driblar a un falso lateral parecía ser cosa de locos, el relevo de Riera no supo hacer otra cosa que centrar y cuando quiso asistir de primeras le sale un golazo que no fue legal. Si el primer gol de Maxi fue por su banda el segundo, para poner el uno a tres, fue por la banda contraria en una bonita jugada personal que él mismo culminó en golazo donde nada pudieron hacer los ojos de los oponentes. El Atleti es el atleti y el Espanyol, en una de esos desajustes defensivos colchoneros inapropiados para cualquier equipo Champions, se aprovechó Valdo para decir aquello que metieron dos goles sin jugar bien.

Imagen | El Mundo

Comentarios

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    "Atlético de Madrid y Espanyol conviven con la etiqueta de equipo pequeño", esto resulta muy ofensivo para los dos equipos, y completamente incierto para uno de ellos (el Atleti), creo que eso ha sobrado, porque el otro equipo de una ciudad no tendría nueve ligas, una intercontinental, una recopa, nueve copas del Rey…¿No?

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    Jaime, estaría bien que antes de escribir te informases un poco. Cierto que el gran problema del Espanyol es que tiene un centro del campo nefasto que no consigue dar dos pasos seguidos, pero ¿qué harías tú si tus dos jugadores con más idea creativa uno lo tienes lesionado (Iván de la Peña) y el otro sancionado (Román) y sólo tienes mediocentros defensivos para poner (Lola, Moisés, Ángel)?

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