
Hace unos días hablábamos de este joven futbolista en el análisis que hacíamos de la selección danesa. Es la nueva sensación del fútbol danés, la gran esperanza de un país que añora tener a un crack desde que Michael Laudrup decidiera colgar las botas allá por los años noventa. Niklas Bendtner esta levantando pasiones en Inglaterra y su gran rendimiento en el Birmingham City no hace más que confirmar el ojo clínico de Arsene Wegner, como ya ocurrió por ejemplo con Cesc Fabregas o Lupoli.
La expectación que está generando está más que justificada. A sus 19 años ya ha sentado el debate en torno a su titularidad en la selección que dirige Morte Olsen. Es un tanque, pero a la vez su gran envergadura 1,93, no le priva de exhibir grandes alardes de velocidad, así como de poseer una amplia gama de recursos técnicos. Tanto remata en boca de gol, como se abre a la banda y desborda, busca paredes o le hace un siete a su par para encarar al portero. Se trata por tanto de un delantero poco común, fuerte y alto, aunque con gran movilidad, nada que ver por ejemplo con el típico delantero tronco típicamente escandinavo.
En febrero de 2004 Wenger le echó el ojo cuando empezó a lucirse con su selección sub 16. Ese mismo verano lo fichó y de ahí adelante al chaval lo han amamantado en las divisiones inferiores de los Gunners. El año pasado le llegó por fin la oportunidad con la selección sub 21. Dinamarca se enfrentaba el 17 de mayo contra España. Niklas Bendtner hizo ni más ni menos que dos tantos, empezando a asentar su nombre en el panorama futbolístico internacional.
Dada la tremenda progresión que estaba experimentado y debido a que Arsene aún no quería promocionarle al primer equipo, el padre de Niklas, quien también es su representante, empezó a mover los hilos para conseguir una cesión. A Bendtner le buscaron una salida en el Birmingham City, en Segunda. Y allí ha terminado por confirmarse como lo que es: un crack en potencia. Lleva nueve tantos, ninguno de penalti, y es uno de los principales responsables de que su equipo esté luchando hasta el final por lograr el ascenso a la Premier. Sus actuaciones están siendo más que notables y ya se ha convertido en uno de los ídolos de la parroquia local, siendo el máximo goleador del equipo.
Antes de que explotara definitivamente en esta campaña, el 12 de agosto Morte Olsen, seleccionador danés, lo probó para la selección absoluta. Debutó como titular ante Polonia y marcó. Volvió a marcar en el siguiente choque en el que actuó, frente a Portugal y desde entonces ya es un fijo en las convocatorias. Al Arsenal le llueven las ofertas por un jugador por el que ya dan más de diez millones de euros, una barbaridad, si tenemos en cuenta que todavía ni ha debutado en la Primera inglesa. Evidentemente, Wenger, que con su triunfo se apunta otro tanto en su figura de descubre talentos, no le va a soltar ni en pintura y en la campaña que viene se postula como un firme aspirante a liderar la delantera del conjunto del Emirates Stadium. Éste es Niklas Bendtner, un diamante en bruto que ya brinda algunos destellos. Y lo que le queda por brindar.



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