Oleksander Aliev, cautivador líder de un Dinamo que vuelve a imponer su ley

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Aliev

El Dinamo de Kiev domina con mano de hierro la liga ucraniana. Esta frase hace diez años era de lo más normal del mundo, pero los tiempos han cambiado y la irrupción en escena del Shakhtar Donetsk, un conjunto que siempre tuvo su peso en Ucrania pero que jamás soñó codearse con el gran Dinamo. La gran cantidad de dinero que desde 1996 está inyectando a las arcas del club el multimillonario Rinat Akhmetov, propietario de un enorme holding de minería y metal, ha hecho que el Shakhtar Donetsk tutee e incluso supere al conjunto de Kiev en el último lustro.

En las últimas cinco campañas el Dinamo sólo ha ganado dos ligas, algo inaudito, si tenemos en cuenta que entre la 92/93 y la 00/01 conquistó todos los campeonatos. En esta temporada parece que las aguas vuelven a su cauce y el Dinamo resurge de nuevo, liderado por una muy buena generación de jugadores ucranianos, con Oleksander Aliev a la cabeza, que se combinan con el portentoso Ismael Bangoura, varios balcánicos a tener en cuenta y un brasileño, Betao, que aporta un interesante punto de calidad en el centro de la defensa.

Bangoura parece que está dispuesto a superar la cifra de quince goles lograda en la anterior campaña. El delantero guineano, que llegó a Ucrania después de triunfar en Le Mans, mediante un traspaso que ascendió a cinco millones de euros, cumple su segunda temporada en el Dinamo. A sus 23 años está explotando, su habilidad y calidad en la diestra ya son innegables y en cierto modo tiran para adelante al resto de sus compañeros. Como por ejemplo a Artem Milevsky, su socio arriba, que ya lleva seis tantos, cifra que no había logrado hasta ahora, habiendo jugado además los mismos partidos que en toda la anterior temporada. Milevski, un tanque de 190 centímetros, también tiene 23 años y, procedente de la cantera del Dinamo, por fin ha logrado asentarse en el primer equipo. Ambos forman una pareja explosiva que por el momento tienen en jaque el campeonato ucraniano, ya que el Dinamo es líder sólido e indiscutible, con un balance arrebatador: doce partidos, diez victorias, un empate y una derrota.

El croata Vukocevic juega detrás de Bangoura y Milevski. Fichado este año del Dinamo de Zagreb, se ha convertido en un fijo para el técnico Yuri Semin. Bastantes años más en Kiev lleva el serbio Milos Ninkovic, otro habitual, mediocentro puro y completo, que da mucho equilibrio al once, aunque el secante, el ogro de la divisoria es Taras Mykhalyk, al que muchos apodan el Gattuso ucraniano, un auténtico perro de presa, constantemente recuperando balones. Sin embargo, el jugador más decisivo en la medular es otro joven futbolista, como casi todos los que conforman el once inicial. Me refiero al versátil y desequilibrante Oleksander Aliev, en mi opinión el mejor futbolista del campeonato ucraniano del momento y si no es así le falta muy poco para serlo.

Aliev es bestial. Es difícil que en un futbolista confluyan tantas buenas artes. Recomiendo a los lectores que se queden con este nombre, que sigan los pasos de este sensacional futbolista. Tiene una derecha fulminante, a balón parado es letal y te mete goles de falta con facilidad desde más de treinta metros. Posee la habilidad de colocar el cuero reventándolo. Desde el punto de penalti es infalible y en carrera con el balón en los pies se convierte en una pesadilla, debido a sus espontáneos e imprevisibles driblings. Por si fuera poco también sabe definir con la zurda… En 2006 fue, junto a su compañero Milevski, el principal responsable de que Ucrania se colara en la final del campeonato de Europa suib 21. Aliyev, que llegó al Dinamo procedente de las divisiones inferiores del FC Borysfen Boryspil, en el segundo equipo del Dinamo literalmente rompió todos los moldes y en esta campaña su despliegue en los terrenos de juego resulta abrasador. Es como un ciclón que imprime un vértigo inusual al balón… Está llamado a ser un grande si nada se tuerce. En esta campaña lleva cuatro tantos en liga y uno decisivo en Champions que dio tres puntos ante el Oporto, con un trallazo lejano a balón parado.

En la defensa, Ebert Willian Amancio, más conocido como Betao, un sobrio central de 24 años formado en el Corinthians y protagonista directo de éxitos y fracasos recientes del Timao, es el auténtico capo de la zaga, aunque no podemos olvidar al senegalés Pape Diakhaté, fijo del Nancy antes de llegar a Ucrania y al marroquí, Badr El Kaddouri, un lateral zurdo muy competente plenamente integrado en el fútbol ucraniano, pues ya lleva en el Dinamo siete campañas.

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