Carlo Ancelotti lo decia esta semana: “Tenemos que ser menos previsibles, empezar a jugar mejor y centrarnos en nuestro objetivo: la cuarta plaza”. Hoy, ante el Genoa, dos goles del nuevo talento Alexandre Pato les ponen a diez puntos del objetivo, pero con dos partidos menos que el resto de equipos de la Serie A.
Lo que no dice Ancelotti públicamente y se guarda, es su verdadera ambición: ajustar cada vez mejor las piezas para el asalto al verdadero gran objetivo: su octava Copa de Europa. Ya tienen en el zurrón la Supercopa Europea y la Intercontinental; si Ronaldo mantiene mínimamente el físico, Kaká y Pirlo simplemente juegan como siempre, los defensas dan la talla y Pato marca goles y comienza a decidir partidos, el Milan se convierte, por si no lo era ya, en un favorito indudable. El Arsenal ya espera en octavos.

