De su paso por Barcelona queda en la retina su brillante primera etapa, plagada de títulos; su controvertida personalidad, que a nadie dejaba indiferente; su “siempre negativo, nunca positivo”; su “tú eres muy malo” a Òscar cuando el futbolista catalán era dirigido por un aparente hombre de hierro que, en la presentación de su segundo –e innecesario- ciclo como blaugrana, no pudo reprimir las lágrimas. De ese tipo duro por fuera y tierno como una rebanada de pan bimbo por dentro tampoco se olvida su famosísima libreta, en la que, varios años después de marcharse de la Ciudad Condal, está a punto de escribir una de esas páginas para enmarcar. El autor, Louis van Gaal, nada como pez en el agua por la Eredivisie.
Se dio a conocer en un Ajax de leyenda, para proseguir su carrera como técnico en el Camp Nou, donde alargó sus éxitos. Tras su marcha, en la que algo tuvo que ver su ‘particular’ relación con la Prensa (su despedida la comenzó con un “amigos y amigas, yo me voy. Felicidades”), se hizo cargo de Holanda, con la que fracasó rotundamente al no clasificar al combinado orange para el Mundial de 2002. Tras ello, llegó la sorpresiva y desesperada llamada de auxilio de Joan Gaspart para enderezar un barco totalmente a la deriva desde que el ex presidente barcelonista se hiciera con las riendas del club. Una muerte anunciada que no tardaría en certificarse (llegó en verano y se fue en enero) y que repatriaría a Van Gaal a la tierra en la que más le comprenden y a la entidad en la que como jugador colgó las botas: el AZ.
Antes de regresar a Alkmaar también probó sin demasiado éxito su regreso al Ajax como director deportivo. Sin embargo, fue de nuevo en la Eredivisie, sentado en el banquillo donde hizo las paces con el triunfo. Cerca estuvo de ello en 2007, cuando en una fatídica última jornada se le escapó el título que acabó en manos del PSV. Precisamente ante el cuadro de Eindhoven se enfrentó el AZ este fin de semana. La situación, al contrario que hace dos años, pintaba bien distinta. Los de Van Gaal son líderes, practican un juego que envidian sus rivales y está nueve puntos por encima del segundo clasificado, el Twente. El empate final (2-2) no merma las aspiraciones del AZ, al que parece que nadie le tose, y acerca a la venganza al técnico tulipán. Hasta la fecha, el único campeonato doméstico data de la temporada 80-81. Fue el primero, pero Van Gaal se empeña en que no sea el último.
Imagen | AZ Alkmaar


Comentarios
No se porque aquí en España es tan criticado. Yo oigo hablar maravillas de Capello y sin ir más lejos Van Gaal ha ganado más titulos en 2 años (su primera época en España) que el italiano en el mismo tiempo aquí.
Escribir un comentario
Para hacer un comentario es necesario que te identifiques: ENTRA o conéctate con FacebookConnect