The Boot Room: El fin de la Revolución Azul

4 comentarios

terrymourinho

Hace unas semanas que se ha puesto a la venta, en el megastore del Chelsea FC en Londres y en tiendas especializadas de la City, un dvd llamado Blue Revolution: The Inside Story. El documental muestra una visión única, detrás de lo que habitualmente se por tv, de los tres años mágicos del Chelsea; la perfecta combinación del dinero de Roman Abramovich, el carácter y la defensa a ultranza de sus futbolistas a costa de su imagen pública de José Mourinho, la inteligencia de Peter Kenyon y la calidad y compromiso de jugadores como John Terry, Frank Lampard y Didier Drogba.

Dentro y fuera del césped, el espectador es testigo privilegiado de los mejores momentos de la historia de The Proud of London, con los seis títulos obtenidos en ese período (2 Premier League consecutivas, 1 FA Cup, 2 Carling Cup y 1 Charity Shield), momentos espectaculares como la frenética victoria 4-2 ante el Barcelona, así como el drama de las dolorosas eliminaciones europeas ante el propio Barça o, sobre todo, el Liverpool.

Aparte de la película, altamente recomendable, el disco contiene como extras entrevistas con Mourinho, Terry, Lampard o Joe Cole. Las palabras del entrenador portugués reflejan su amor por el fútbol inglés y su claridad de ideas. Las frases de los jugadores, sobre todo las del capitán Terry, dejan muy claro la unión que había en ese vestuario y la fidelidad a unos métodos de trabajo y a una idea de equipo. La salida de Mourinho, por discrepancias con el ruso dueño del club, ha supuesto el final de la revolución azul, el ocaso de un proyecto que atemorizó al fútbol europeo con un irresistible poderío económico pero bajo el que subyacían los viejos valores de vestuario del fútbol de las Islas, del viejo boot room de Shankly, Paisley e incluso Alex Ferguson.

El final de una época se pudo percibir en su máxima intensidad en Stamford Bridge este pasado sábado, en el derby de Londres Chelsea vs. Fulham que quien suscribe tuvo la oportunidad de vivir en directo. En todos los aspectos. Decenas de pancartas de los seguidores blues a Mourinho, en inglés, portugués e incluso castellano. Durante gran parte de los noventa minutos de juego, cánticos y referencias al ex-jefe. Sin embargo, el aficionado en ningún momento perdió la perspectiva del partido, y empujó a su equipo, tratando de ayudarle, como cada semana en cualquier estadio de Inglaterra. ¡Qué diferencia con lo que se vive en España o Italia! El apoyo es incondicional.

Stamford es relativamente pequeño para lo que podemos estar acostumbrados en los grandes clubes europeos, apenas cuarenta mil personas. Pero aquello retumba como Maracaná. En los momentos en los que, cerca de cada fondo, sobre todo instigados por un motivadísimo Drogba que alzaba repetidamente los brazos pidiendo más a la grada, el ambiente se podía casi tocar con las manos, el aire húmedo de la atmósfera londinense se tornaba denso por momentos. El costamarfileño se ha declarado uno de los jugadores más afectados por la marcha de The Special One. Reconoció haber llorado, y asumió que desde ese momento vivía en un “permanente estado de nervios”. Lamentablemente tanta tensión no pudo convertirse esta vez en uno de sus espectaculares remates o goles sino que acabó con una peligrosa jugada, la bota en la cara de un rival, segunda amarilla y expulsado. Para más horror, Drogba era en ese momento el capitán, tras la salida de John Terry (quien en el programa oficial del partido anunciaba denuncias ante los medios que inventaron su enfrentamiento con Mourinho) del campo en la primera parte con un pómulo fracturado y tras la ausencia inicial de Frank Lampard. Sin Carvalho también lesionado ni Essien, sólo Joe Cole recordaba al Chelsea ganador. Pese a todo, el equipo fue mejor que el Fulham y no logró la victoria por falta de puntería. Al final 0-0 y celebración por todo lo alto de los seguidores llegados de Craven Cottage.

Desde luego el Chelsea no tiene la tradición de Liverpool o Manchester United, y ya en Londres, no goza de la seriedad y títulos del Arsenal, del orgullo obrero del West Ham, de la finura del Tottenham y no siquiera de la tierna tradición perdedora del Crystal Palace. Pero yo, también soy un blue, qué le voy a hacer.

En El País | El Chelsea vuelve a ser el Chelsea

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Comentarios

  • 1

    Avatar de chimoeneas !

    quizás todo va demasiado rápido, de un Chelsea que se iba a comer el mundo (y en parte lo ha hecho) a éste que parece descompuesto. habrá que darle tiempo para ver cómo acaba todo (sigue siendo un equipazo y el dinero corrige muchas cosas). y como dice el gran cayetano: el chelsea sigue siendo el chelsea y eso no se arregla en cinco años.

  • 2

    Avatar de NIPO !
    NIPO | 2 estrellas

    Como diría Borja Barba:

    Y por ese azul de la camiseta, que azul!

    En un articulo en el que entendi porque a pesar de llevar en la eliminatoria la camiseta red me senti triste cuando perdió el Chelsea

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