The Boot Room: El mundo feliz de Wenger no existe

Juan Baeza 23 de noviembre de 2008 6 comentarios

Wenger

Wenger, con su propuesta futbolística, nos intenta proponer un mundo feliz en un campo de juego. Hay que reconocer que en ocasiones lo consigue, pero no logra una continuidad. Pretende ser un Aldous Huxley de los banquillos, brindarnos un juego limpio, estético y certero, pero, tal y como ocurría en la famosa novela de Husley, no logra guardar un equilibrio, potencia una serie de aspectos pero deja de lado otros iguales de importantes. Por eso el Arsenal lleva varios años sin ser candidato a ganar la Premier.

El equilibrio es la madre de todas las ciencias. En el mundo ideal diseñado por Husley, no había guerras, ni pobreza, todos sus ciudadanos eran completamente felices. Sin embargo, se obviaban realidades fundamentales como la familia, el arte, la ciencia o la diversidad cultural, lo que impedía la perfección del sistema. El mensaje final es que la completa felicidad es una utopía. Con Wenger ocurre algo parecido. El técnico francés diseña onces ultra ofensivos, que juegan un fútbol vistoso y bello, rápido, atractivo… Todo ello con futbolistas jóvenes, con promesas de cualquier parte del mundo que tienen un especial gusto por el trato del cuero. En sí la propuesta es perfecta, pero se resquebraja cuando te salen equipos respondones a la contra, cuando ponen más de la cuenta a prueba tus hechuras defensivas o cuando el encuentro se desarrolla por unos cauces en el que, además de buenas intenciones, es necesario gozar de otros recursos típicos del llamado otro fútbol, que jugadores excesivamente jóvenes como la mayoría de los gunners desconocen. El Arsenal moderno de Wenger es un equipo tan hecho para atacar que en determinadas fases del juego pierde la intensidad defensiva.

Hay un dato sintomático. En el Arsenal sólo cinco jugadores superan los 25 años, algo impensable en cualquier grande de Europa. Es un equipo excesivamente joven. En cualquier conjunto se alterna juventud con experiencia. Sí, es bueno contar con el desparpajo y la irreverencia de los que comienzan pero igual de importante es contar con jugadores que ya lo han visto todo en los estadios de fútbol y que gozan de sangre de acero, aún incluso cuando los partidos se enrevesan y complican. De eso carece el Arsenal, sobre todo en la medular y en la delantera. Y eso es un problema serio que se denota en falta de constancia. Los jugadores jóvenes inevitablemente salen con motivación extra para doblegar a los grandes y luego contra equipos de talla menor caen en la relajación. Son los veteranos los que deben equilibrar esos ímpetus y lo cierto es que en el Arsenal hay muy pocos jugadores con tablas. Ello explica, sin ir más lejos, que el Arsenal que hace unas semanas nos levantara de nuestros sofás pasando por encima del United, cayera la semana pasada en casa ante el Aston Villa y haya salido goleado ayer frente al City.

La fórmula de Wenger triunfó cuando el equipo contaba con el necesario equilibrio y, sobre todo, con auténticos súper clases, que quizás hoy faltan. Porque hay muy buenos jugadores pero no un crack mundial tipo Henry, el de los buenos tiempos, que en momentos cruciales se eche el equipo a las espaldas. En las campañas 01/02 y 03/04, el Arsenal contaba con muchísimos jugadores que se encontraban en plena madurez futbolística, incluso algunos que ya iban pasados de rosca pero que seguían siendo igualmente geniales como Dennis Berckamp. Henry, Wiltord o Pires arriba, Ljungberg, Viera o Parlour en el centro del campo o Campbell en la zaga imprimían calidad, muchísima, y entidad, quizás lo que ahora falta, a un equipo en el que, en épocas gloriosas, también despuntaban jóvenes valores como Ashley Cole, en la primera etapa, o Kolo Toure, en la segunda.

La realidad es que Wenger puede haber llevado demasiado lejos sus ideas, apostando ciegamente su proyecto en la juventud de un puñado de portentosas estrellas que, sin embargo, carecen de empaque suficiente para aguantar situaciones complicadas, futbolistas que aún no han alcanzado su mejor momento. No es bueno apostar todo a una carta, debe haber alternativas. Wenger ha perdido, a mi juicio, el sentido del equilibrio. Por eso este Arsenal jamás podrá aspirar a ganar una Premier.

Comentarios

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    Hya varias cosas que no entiendo de este post, pero principalmente todo se centra en que el título posee un marcado tinte pesimista, lo cual se sigue en los siguientes dos párrafos, pero luego toma nivel, y da esperanza… o al menos eso interpreto.

    Yo creo firmemente en que el 'mundo feliz' planteado acá si existe, y que Wenger se ha esforzado por cumplirlo. Como fan del Arsenal que soy, sin embargo, debo decir que el camino que ha tomado para ello no ha sido el correcto, sobre todo esta última temporada. Digo que es posible, porque ya el mismo autor ha afirmado indirectamente que lo que faltan son jugadores de peso y experiencia en un cuadro repleto de estrellas juveniles en ascenso, tal como ocurría en el equipo de Henry, Pirés, Vieira y compañía. ESE si podría decirse que era un mundo feliz, no? Entonces sí podría existir.

    Y el camino incorrecto de Wenger es no haber fichado este año un(os) jugador(es) que nivelen las cosas. Se habló de Xabi Alonso, de un Villa que anteriormente se había manifestado abiertamente a favor de algún día marcharse a Londres, pero pareciera que Wenger sigue empecinado (porque a estas alturas parece eso, empecinamiento y no perseverancia) en proyectos largoplacistas que pueden darnos un premier, una champions… en 5 años más.

    Sólo faltaría edad en todo esto, entonces. Y veríamos lo feliz del mundo del Arsenal

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    Falathar. El asunto es que Wenger, en mi opinión, está pasándose de rosca. Lo que quiere es ganar una Premier con una plantilla llena de talento, con jugadores jóvenes y descarados, con una propuesta ultra ofensiva… Y eso es imposible, porque a lo largo de una temporada tb te toca defender y, sobre todo, hay momentos en los que se necesitan galones de auténticos líderes, jugadores de peso que no se asusten ante circunstancias adversas…

    Wenger pretende un mundo feliz, un equipo lleno de jóvenes que hilvana un fútbol celestial. Pero así no se pueden ganar títulos. Ésa es la idea

    Saludos

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    y tan mal que le salen las cosas, que en nada que un jugador que el descubre empieza a despuntar, se larga para otro equipo.. es como la oportunidad de oro para un chaval, el escaparate europeo…

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    El problema del arsenal desde mi punto de vista es q no puede retener los grandes jugadores cuando estos crecen xq tiene un presupuesto infinitamente inferior al de los grandes de la premier.

    Es absurdo exar la culpa a Wenger es como si aki al recre o al valladolid se les pidiera ganar o luxar por la liga.

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    Me encantan tus posts, tengo algo oferecerte: Por favor, escribeme a ale2ka19(arroba)hotmail.com

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    Concuerdo totalmente con Falathar. El Arsenal tal vez no tengo grandes trofeos, ni una gran vitrina llena de champions league,pero no olvidó el verdadero sentido del fútbol,la champions q no dudo, la va a tener, solo falta un pasito más, algo de madurez, madurez q tiene el equipo en jugadores como Rosicky, q es un genio, pero q las lesiones no lo dejaron en paz en este último año, teníamos a Hleb q no entiendo porque se fue todavía. Lo mismo con Henry. Si tengo q reprochar algo a este Maestro de la Dirección de un equipo es no retener a Hleb, Henry, y poner a Denilson, a ese chico le falta mucho todavía y nunca termina de rendir para lo q el fútbol de los Gunners necesita.

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