Contando la actual campaña 2009-2010, el Deportivo de La Coruña lleva 19 temporadas en Primera. Atrás quedaron dos eras maravillosas, la del Superdépor de Arsenio, que logró la primera Copa del Rey, y la del Eurodépor de Irureta, que alcanzó el cielo con su primera Liga y el ‘Centenariazo’, además de hacerse un nombre en Europa jugando cinco Champions seguidas.
Ahora el Dépor vive una época de vacas flacas, fustigado por una deuda económica adquirida en aquellos años de gastos locos y con un equipo sin ninguna estrella mundial. Tras la marcha de Irureta, Lendoiro le dio el mando a Caparrós, que se marchó dos temporadas después tras no lograr nada especial, pero siendo una pieza clave en la transición. Desde la temporada 2007-2008 Lotina lleva las riendas de una plantilla que cada año pierde alguna pieza que no es debidamente sustituida.
El año pasado tocó fondo cuando en la jornada 21 estaba a cinco puntos de salir de los puestos de descenso, pero logró hacer una remontada increíble que lo llevó a vislumbrar el poder meterse en la lucha por Europa (UEFA e Intertoto) en las últimas jornadas. Esta temporada ha empezado muy bien, situándose 6º después de nueve jornadas. El deportivismo está contento e ilusionado, pero de un modo realista; de ello es de lo que quiero hablaros.