
He querido esperar a escribir sobre este tema el 28 de diciembre, día de los Inocentes, porque realmente la situación sobre la que versa este post parece más propio de una broma pesada y surrealista que del club más laureado del continente europeo. Como no, me refiero al Real Madrid, donde Ramón Calderón y Pedja Mijatovic siguen empeñados en demostrarnos semana tras semana que siempre se puede hacer el ridículo un poquito más.
La historia, en resumidas cuentas, es la siguiente: el Madrid ve que no funciona, que necesita refuerzos y públicamente, a finales de noviembre, su presidente, vendiendo humo en tiempos de incendio, dice que se harán dos fichajes de nivel para la Liga de Campeones. Los fichajes llegaron, Huntelaar y Diarrá, aunque lo de la calidad certificada yo al menos se lo aplicaría por el momento sólo al primero. El asunto es que ahora, después de tener contratados a ambos futbolistas, el Real Madrid cae en la cuenta de que sólo puede inscribir en Champions en el mercado invernal a un futbolista que haya disputado competiciones europeas. O lo que es lo mismo, o Huntelaar o Diarrá se quedan fuera del asalto a la décima, a pesar de que, según las afirmaciones de Calderón, eran futbolistas para reforzar al equipo cara a la máxima competición continental.
Realmente resulta dantesco que el director deportivo de una institución como la del Real Madrid no controle una norma tan básica como la que ahora azota a los merengues. Ni el director deportivo ni, claro está, los altos ejecutivos de la casa, evidenciándose una falta de profesionalidad realmente alarmante en la planta noble del Santiago Bernabéu, que se gasta casi 50 millones de euros de golpe y plumazo de forma tan irresponsable.
Desafortunadamente, todavía tenemos que asistir al baile de nombres de posibles aspirantes a fichar por el Madrid, que puedan estar en la Champions, jugadores todos de un nivel discutible para jugar en el equipo de Concha Espina. La arriesgada planificación deportiva, que se basó en la contratación ficticia de Cristiano Ronaldo, continúa haciendo estragos, mientras que Calderón y Mijatovic, sin duda la antítesis de lo que se entiende por un buen director deportivo, siguen demostrando una pasmosa incapacidad para desarrollar sus funciones.



Comentarios
vergonzoso. Tienen sueldos estratosfericos para ser vividores, no directivos profesionales del deporte.
PEDJA VIVIDOR!
a eso se le llama planificación deportiva si señor.,
Espero que los resultados sean en consecuencia, porque estos dos llevan dos ligas inexplicables, ojala en el barça tuviesemos esa capacidad de ganar ligas (y champions) sin ser, CLARAMENTE, el mejor equipo de la competicion.
El primer año la planificacion deportiva la hizo Capello, y el siguiente Schuster no podía cambiar todo de arriba a abajo y gano otra liga.
Este año no pudo planificar nada por CR7 y el adios de Robinho
Pues sí: es curioso que ese par tenga en su haber dos ligas (los hechos son los hechos) y definitivamente están desperdiciando su talento en el Real Madrir: deberían trabajar como actores en la serie Friends, y ganarían más dinero…y harían reír a más gente.
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