
Alcanzado ya el parón invernal, se pueden sacar numerosas conclusiones de lo que llevamos de temporada. Por ejemplo que el Barça sigue siendo el principal candidato al título, aunque tendrá que luchar hasta el final con un duro competidor como el Sevilla, que el Madrid intenta seguir el ritmo a base de empuje pero no de juego, que el Atlético por fin lucha en la parte alta de la tabla buscando una posición de Champions que Zaragoza y Valencia no están dispuestos a dejar escapar. Equipos que lo tendrán muy complicado a final de temporada como Real Sociedad, Nástic de Tarragona o Betis. Y por supuesto, el que está resultando ser sin ningún lugar a dudas el equipo revelación de la Primera División. Hablamos del Recreativo de Huelva de Marcelino García Toral.
Se ha hablado mucho de la imagen bochornosa que ayer dio el Real Madrid en su partido contra el Recreativo (resultado final: 0-3), y además es totalmente cierto, pero no sería justo fijar las impresiones del encuentro en la patética imagen de los de Capello, sin tener en cuenta la actuación ejemplar y enormemente digna de mención de los de Marcelino.
En un partido marcado por la tragedia que ya todos conocemos, seguramente con unos jugadores desconsolados, pero ansiosos por brindar una victoria ante todo un Real Madrid, a esos 4 aficionados que les observaban desde el cielo. Con la emoción a flor de piel, respirando ambiente de luto en el Bernabéu antes de que se iniciara el choque, y con unos aficionados onubenses cantando la Salve Rociera con el resto del estadio en silencio escuchando atentamente para recompensarles con una ovación final. Los pelos de punta.
El Recreativo con actuaciones como la de ayer, está empezando a dejar atrás el calificativo de revelación para aproximarse al de realidad. No quiero parecer ventajista, pero lo cierto es que desde principio de temporada tenía la confianza de ver a un Recreativo sorprendiendo a propios y extraños, pero ni mucho menos hasta el punto de estar a tan sólo dos puntos de la Champions cuando se llevan 16 jornadas disputadas. Tenía esa confianza por el hecho de haber podido ver varios partidos del decano el año pasado en Segunda, y por conocer bastante bien a Marcelino desde su primer año con el Sporting de Gijón.
La campaña pasada, el Recreativo era la excepción entre el típico juego de Segunda rácano, resultadista, y nada espectacular. El equipo onubense no sólo ascendió como Campeón, sino que practicaba un juego digno de Primera, contagiado por los principios e ideales de Marcelino. Un equipo con una organización sublime, coordinación entre todas las líneas, y ofreciendo salidas al balón constantemente. Nada de ‘pelotazos’, siempre buen trato de balón, aunque sí que es cierto que con velocidad y de manera bastante directa.
Especial mención en este equipo merece el ex deportivista Viqueira. Su presencia en el centro del campo, colosal, haciendo gala de una confianza envidiable y llevando la manija del juego. Pero por supuesto no es el único. Cazorla está destapándose este año como uno de los futbolistas españoles con más futuro, y aparte de su sólida defensa con gente de gran experiencia como Merino, o de gran calidad como Mario, está su poderoso ataque: Sinama, Uche, Javi Guerrero… verdadera dinamita.
Veremos hasta donde llega este Recreativo de Marcelino. Con la salvación casi conseguida, puede empezar a mirarse cotas más altas, pero siempre desde la humildad y el trabajo que caracterizan a este conjunto.
En NdF | ‘SuperRecre’
EN NdF | Marcelino García, por fin en Primera



Comentarios
Es para felicitarles, estan haciendo una gran temporada.
han ganado fuera muchisimos partidos y los que han perdido algunos con tufillo a arbitraje sibilino, recordemos el gol con la mano de aguero, por ejemplo.
marcelino entreno al sporting y no nos subio !!!! que capullo ! ejjej ( es broma)
Por fin alguien destaca el juego del Recreativo en este partido contra el Madrid y que no sólo se diga que le Madrid tuvo una "pájara". La verdad es que el Recre lo está bordando y este mismo resultado pudo darse contra At. Madrid, Barcelona o Sevilla, si no fuera porque el primer gol en estos tres partidos fueron penaltis inexistentes, aparte de la mano de Agüero en el primero.
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