Es propio que un aficionado acuda al estadio para ver ganar a su equipo. No lo es tanto que cuando acude al estadio y su equipo gana dos a cero, se marche acordándose de lo mal que ha jugado. Y como el fútbol no es lógico, el Recre llegaba al duelo con el Huesca tras perder dos partidos en los que hizo un fútbol de altura, y en éste, que el buen juego le fue esquivo, el fútbol se mostró de su lado para recompensarle. Para compensar. Todo habla en favor de la afición del Recre, una grada exigente al máximo con sus jugadores, pero justa y agradecida como la que más.
Son muchas las dudas que despierta el Recreativo. Tras una pretemporada con muchos movimientos, se marcharon Beto y Nayar, dos máquinas de crear polémica y malestar. Salieron también jugadores como Sisi (Valladolid) y Camuñas (Osasuna), que ya cargaban el ambiente, pero se quedaron otros como Javi Fuego y Colunga, dos de los pilares del equipo. Todos acabaron perdonando a Colunga su actitud infantil, sólo porque todos saben que es un jugador determinante. Ante el Huesca no estuvieron ni él ni Fuego y fueron demasiados los minutos que el fútbol se apagó en el Colombino.
Cuenta el Recreativo con algún futbolista de categoría, en especial Emilio Sánchez, sin duda el jefe del centro del campo onubense, el jugador de mayor calidad; pero anduvo el sábado acompañado de Jesús Vázquez, que pasa demasiados minutos perdido en el campo y entorpece en exceso la transición rápida del balón. Sánchez sí es un jugador de otra calaña, diferente, que juega y hace jugar al resto. Debe corregir algunos fallos, pero es uno de los preferidos de la afición; no es para menos. Un buen hacer en el centro del campo es, con frecuencia, un elemento diferenciador, y el Recreativo tiene a ese jugador capaz de marcar los pasos. No alcanza a ser ese Viqueira que todos añoran (y cuánto), pero tiene la capacidad de generar fútbol.
Otra cosa es sustituir a Colunga. El técnico recreativista, Javi López, cuenta para ello con dos delanteros centros: Barrales y Fornaroli. Ninguno de los dos está a la altura del asturiano, aunque cada uno tiene unas características totalmente distintas. Barrales es un jugador lento, corpulento, pero que no sabe aprovechar sus particularidades. Marcó el primer tanto ante el Huesca, de cabeza en un córner, pero hasta qué punto merece la pena sacrificar el fútbol de velocidad por acciones puntuales. Es un jugador que no sólo es torpe, sino que además lo parece. Cuando uno lo ve correr, trotar, se percata de que el fútbol le queda grande, por alto que sea. De Argentina llegó con el apodo de el pesimista del gol. En Huelva esperan que contribuya con tantos, y el otro día incluso salió aplaudido, pero antes la grada le había lanzado maldiciones: cada vez que perdió un balón, o que cayó en fuera de juego… Le sustituyó Fornaroli, más activo y habilidoso, que generó peligro pero no acertó con la portería.
A pesar de que el Huesca fue poco equipo, tuvo sus ocasiones, y Guaita, el meta local, acabó convirtiéndose en el héroe de la tarde. El joven portero, cedido por el Valencia, sacó tres paradas impresionantes que levantaron sendas ovaciones por parte de los presentes. Imagino que hasta los oscenses aplaudieron. La defensa del Recre, casi siempre en entredicho, no anduvo mal, pero concedió oportunidades clarísimas, como de costumbre. Por eso, Guaita fue el gran protagonista, porque evitó el empate e incluso la derrota, lo que hubiese sido fatal para un equipo que no conoce aún la igualada en liga (seis victorias y seis derrotas), y que se hubiese alejado en demasía de la zona alta de la tabla.
Para el conjunto albiazul el principal problema es la irregularidad. La ilusión la lleva puesta desde antes de comenzar la temporada, pero la convicción ha de seguir viva para lograr el ansiado retorno a Primera. Es importantísimo mantenerse firme en el Colombino, cosa que hasta ahora no ha sucedido, pues dejó que el Celta y el Nástic le birlasen seis puntos. Seis puntos con los que ahora sería líder. Las opciones de ascenso siguen presentes, pero las ganas de volver a la máxima categoría han de verse reforzadas con victorias. Existe un debate en Huelva: ¿Ganar o jugar bien? No es ese el debate real; claro que hay que ganar, pero ¿es necesario jugar bien para conseguirlo? Pues la vivencia reciente dice que no. Que ganar es otro asunto que poco o nada tiene que ver con el buen juego. Confío en las posibilidades del Recreativo.
Foto | Canariasahora



Comentarios
Buen post, como seguidor del Huesca deciros que teneis un portero buenísimo, que el otro día creó la diferencia.
Un saludo desde: Día de partido: Ligas europeas, para todos los gustos
Guaita es un gran portero, aun le falta experiencia para ser guardameta del Valencia, pero tras este año puede volver a Mestalla como titular.
Joe, aun no he visto por aquí un post del Hércules y si de muchos equipos de la segunda división y hasta alguno de categorías aun inferiores...
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