Mi fútbol modesto: El filial del submarino amarillo, buen navegante en Segunda B

Raúl Morón 29 de septiembre de 2008 0 comentarios

VillarrealB
Primera derrota de la temporada para el Villarreal B, ayer en Alcoyano. Pero las sensaciones que están demostrando el filial amarillo en el tercer grupo de la Segunda División B son excelentes. El conjunto de Juan Carlos Garrido ha reunido un grupo de futbolistas que van a luchar por colocar a la cantera del Villarreal en la categoría de plata. No fue un espejismo lo de la temporada pasada, en su debut en Segunda B, en el que la inexperiencia les jugó una mala pasada dejándoles fuera de los playoffs en los últimos compases de temporada.

Y no es fruto de la casualidad, ni nada sorprendente, que a día de hoy podamos hablar del club castellonense como uno de los grandes del fútbol español. Su cantera le sustenta, como a cualquier equipo grande. Barça, Madrid, Sevilla y Atlético tienen a sus filiales en el tercer escalón, o por encima de él. No debe ser menos la entidad que preside Fernando Roig, que ha conseguido construir dos equipos con garantías de éxito.

Las incorporaciones para esta temporada no dejan resquicio de duda de que el filial amarillo tiene como principal objetivo el ascenso. Una plantilla equilibrada, llena de talento y juventud. Juan Carlos es un meta de garantía bajo los palos, en el que confió Manuel Pellegrini la temporada pasada y que le hizo debutar en Primera División con tan sólo 20 años.

Arriba, la pólvora de Chando y la movilidad del ex del Gavà Gerard Bordas convierten a este conjunto en un bloque fuerte en los dos puntos neurálgicos de cualquier equipo. La gran duda es si la bisoñez del filial amarillo no hará estragos en los compases finales de la temporada, cuando las fuerzas más flaquean, las lesiones hacen mella y el calendario aprieta. Las primeras sensaciones colocan al Villarreal B entre los favoritos al ascenso.

En Salir a Ganar | Historia de un debut

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