Sinceramente, le debía al Betis un artículo como el que voy a escribir. Recuerdo que cuando trabajaba para el diario ABC de Sevilla, hace dos años, me encargaron un reportaje sobre los descensos a Segunda que había sufrido el Betis a lo largo de su dilatada historia. Y ese texto se basaba en un supuesto: la consumación de un nuevo descenso a la División de Plata. A priori, los andaluces lo tenían asequible, pues dependían de sí mismos; en la última jornada, les bastaba con vencer al Valladolid en Heliópolis para certificar su permanencia. Pero, por desgracia para el Betis, aquél texto que creamos precavidamente esa semana previa, y que debía morir en la memoria interna del periódico, acabó viendo la luz. El equipo entonces dirigido por José María Nogués no pudo pasar del empate ante los pucelanos —que también se la jugaban— y el resto de resultados no acompañó. El Betis era, por tanto, de nuevo, equipo de Segunda División.
Hoy, dos años después de aquel triste episodio, puedo regalarme estas palabras: el Betis regresa a la máxima categoría. De algún modo, me sentía en deuda con una afición entre la que cuento con muchos y buenos amigos. Es una tontería, lo sé, pero al escribir esto me libero. Porque he visto a béticos sufrir, no sólo aquel 31 de Mayo y posteriores, sino después, echándose a la calle en masa para manifestarse por sus colores. Y esta vez, como conozco a los béticos como si los hubiera parío, preferí esperar a que fuese oficial y no lanzar las campanas al vuelo antes de tiempo; porque este ascenso, aunque se ha hecho de rogar, estaba cantado. El Betis ha sido superior toda la campaña; por más que mediada la misma surgiesen dudas cuando los resultados empezaron a chirriar y la capacidad de Pepe Mel quedó, incluso, en entredicho. Pero las aguas volvieron a su cauce y el Betis continuó su camino hacia Primera. Y ha terminado sellando su regreso, como son ellos, de una forma especial.
El Betis jugaba en Tarragona, hasta donde se desplazó un numeroso grupo de aficionados que apoyaron al equipo y ansiaban esa victoria con la que celebrar el ascenso allí mismo, sobre el césped del Nou Estadi. No fue así. El Nàstic se está jugando la vida y ayer peleó hasta llevarse los tres puntos en el tramo final del encuentro. Otra vez a esperar, pues: un pinchazo del Granada, que visitaba por la tarde al Alcorcón, situaba a los verdiblancos matemáticamente en Primera. De regreso a Sevilla, en el AVE, todos estaban pendientes de la radio. Los periodistas del Betis, a través de las redes sociales, informaban sobre los corrillos que los futbolistas formaban para oír lo que sucedía en el Santo Domingo (en el vídeo podéis ver cómo celebraron el primer gol, de penalti, del Alcorcón) donde el Granada acabó sucumbiendo; resultado que daba el ascenso al Betis. El tren, entonces, fue una fiesta. Y los béticos recordarán siempre éste, su ‘alcorconazo’ particular.
Del Santo Domingo a Santa Justa, la estación ferroviaria, donde miles de seguidores se dieron cita para esperar a la expedición. Poco antes de la diez llegó el plantel bético, eufórico, y recibido entre ovaciones. Mientras tanto, otros puntos de la ciudad fueron tiñéndose de verde y blanco. La Plaza Nueva (donde está el Ayuntamiento) y por supuesto los alrededores del estadio Benito Villamarín. Ni que decir tiene que la fiesta siguió hasta adentrada la noche, ni tampoco que hoy tiene su continuación. En menos de una hora, recepción oficial; por la noche, cena; y luego, fiesta en una discoteca de la capital. Pero todo esto, nunca mejor dicho, es y será sólo la resaca de un éxito deportivo que pone al Betis en el lugar que le corresponde. A partir de ya toca trabajar para labrarse un futuro feliz en una Primera División que, estamos viendo, cada día exige más si lo que uno quiere es permanecer en ella. Antes, queda dicho, toca festejar esta tremenda alegría. Después de tanto sufrimiento, buena falta hace. Enhorabuena, Betis.
Vídeo | YouTube



Comentarios
Este ascenso certifica que el año que viene habrá un equipo en primera división que le plante cara al Barcelona xd.
Como bético este ascenso supone el fin a nuestro calvario, pero que deja una conclusión bastante clara: "la afición del betis es de diez". No recuerdo ningún precedente histórico -excluyendo a Atlético de Madrid- que un equipo haya llenado el campo estando en segunda división.
Lo dicho, enhorabuena al beticismo por esta vuelta a la división de oro, el sitio donde se merece estar.
Sí, enhorabuena Betis. A parte volveremos a disfrutar de uno de los derbis más bonitos de España. La verdad es que una liga no es lo mismo sin los Betis-Sevilla y Sevilla-Betis. Un saludo!
Buen articulo , la verdad es que ha costado el ascenso , pero al final se ha conseguido.
Enhorabuena béticos. Me alegro mucho, ya que tengo tres muy buenos amigos del Betis, además de que es un histórico, y como tal mejor tenerlo en primera. Y que sea entre los grandes, dando guerra.
La verdad es que el Betis merece ser equipo de primera y Pepe Mel me encanta como entrenador la verdad.
Se ve la pasion que tienen por el equipo y lo mucho que han trabajado. Se merecen una serie parecida a la que he descubierto hace poco, es online y los protagonistas son del Atleti; muy divertida, os la recomiendo:
http://www.elfutbolnosvuelvelocos.hoycinema.com/
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