No hay subestimaciones. Nadie da nada por ganado. No se considera un trámite más ni mucho menos. Se respeta al rival. Se tiene, ciertamente, en cuenta la altura de Quito. La Argentina (28 puntos) jugara el próximo sábado ante Ecuador (20), tercero en el encolumnamiento de la Clasificación Sudamericana para el Mundial Alemania 2006 y sabe con total certeza que un resultado positivo lo dejará definitivamente en la máxima competencia del balompié internacional.
Llevará al estadio Atahualpa de Quito a un plantel con una base muy diferente al que 4 días más tarde choque con Brasil. Es preocupación de dirigentes, cuerpo técnico y futbolistas al conocer la envergadura del acontecimiento. No será poca cosa si salta el escollo ecuatoriano. Es que de hacerlo ya estará en Alemania cuando resten todavía 4 jornadas para el final y más de cuatro meses para cerrar la zona eliminatoria Sudamericana.
Sería un alivio. Se abriría un camino, sin escollos ni sobresaltos para trabajar con total tranquilidad. Para realizar amistosos, para lenta y razonadamente ir elaborando el plantel para Alemania.
Pero de poco parece importarle tales considerándoos a la afición argentina. El hincha piensa desde La Quiaca hasta Tierra del Fuego en ganarle a Brasil. De un extremo al otro del largo territorio argentino no se habla de otra cosa. No por subestimar a Ecuador. Es que a nadie le importaría caer en Quito. La mente, el corazón y el alma enfocan al equipo verde amarillo.
Entradas casi agotadas, antes de ponerse a la vente. Simpatizantes que ya han acampado, haciendole frente al frió y a la pertinaz y continua llovizna de Buenos Aires, frente a los locales de expendio. No inquietaron ni los precios de las localidades, más de 30 euros las ubicaciones preferenciales y 3 euros las mas populares. Valores que agreden y lastiman a los bolsillos flacos de los argentinos. Los ahorros se vuelcan para ver uno de los más apasionantes clásicos del Atlántico.
Un condimento se agrega, la presencia de Grafitte, con quien algún jugador del medio local tuvo serios inconvenientes acusado de racista. Riesgosa situación que en la Argentina se comenzó a manejar con prudencia. Bajando decibeles en las declaraciones y recalcando que el jugador brasileño debe ser recibido como un verdadero hermano continental. Después de todo, como tiene que ser.
Pero sin despreciar, subestimar ni descalificar a Ecuador ……la afición Argentina espera a Brasil. Y allí si, no perdonara dar pasos en falsos.
Foto: fifaworldcup


