Por este tiempo está por comenzar el denominado 2º Campeonato Sudamericano Sub 15 Bolivia 2005 que en realidad es el primero, puesto que el disputado el año anterior en el Paraguay era para menores de 16. Un detalle nada más. Intervienen las Asociaciones afiliadas a la Conmebol. El Campeonato tiene una buena respuesta a nivel periodístico teniéndose en cuenta que continúan desarrollándose los torneos locales de cada país. El Campeonato no será televisado y por lo tanto ni siquiera se puede hablar de grandes ingresos por esos derechos. Se asegura que Sudamérica da el puntapié inicial y luego lo seguirán otros.
Los participantes prepararon sus conjuntos desde hace un buen tiempo y el local, por ejemplo, presenta una plantilla de mayor altura que la habitual y una rudeza y fricción en el juego no vista en competiciones anteriores. Ecuador, por caso, realizó una gira por la Argentina y Chile actuando frente a equipos de esos países y seleccionados alternativos. También lo hizo Uruguay y lo imito Paraguay esforzándose por tener continuidad de juego. Los “grandes“, entiéndase Brasil y la Argentina, si bien focalizaron la contienda lejos estuvieron de programar un nutrido programa previo.
Un mar de empresarios llegados desde las más variadas latitudes están preparados para observar futbolistas infanto juveniles. Que algunos por caso no pasan los catorce años. Pero allí se esta al acecho. Jugadores que ya han firmado contrato con empresas deportivas, otros que reciben indumentaria a cambio de lucirlas en los cotejos. Algunos presumen que son mayores y otros ya figuras “cinco estrellas”. Ni una cosa ni la otra.
Apenas principiantes en estas difíciles veladas. Se dirá que a esa misma edad tal o cual ya estaba para jugar en primera. Verdades a medias puesto que solamente un puñado de infantes como estos lograron hacerlo. Excepciones, que por ello se recuerdan y hasta llegaron a ser admirados.
Pero en suelo boliviano nació una polémica, por estas horas casi irrenunciables. ¿Están estos pequeñitos preparados para jugar, como los más encumbrados, 90 minutos? Médicos, fisiólogos, nutricionistas, evaluadores físicos, preparadores, kinesiólogos y técnicos en su mayoría (gran mayoría) establecieron que NO. Que se apuran tiempos, se esfuman plazos, y que la exigencia puede llevar a los jóvenes a pagar un elevado coste posterior.
Un minucioso análisis entre los encargados de esas áreas llevaron a la conclusión que dos tiempos de 35 minutos sería lo mejor. Otros prefieren dos tiempos de treinta. La temperatura trepa hasta los 34 grados (algunos encuentros se desarrollaran a las 15) y se puntualiza que es un nuevo escollo a superar.
Los especialistas siguen haciendo mención a lo desafortunado de la duración y los horarios. La polémica ya ha nacido. Y por suerte cualquiera, sea la resultante del debate abierto, bienvenida sea.

