
Muchas veces nos quejamos de que los futbolistas en ocasiones abusan de lugares comunes cuando atienden a la Prensa. Que si no hay rival pequeño, que si cualquier equipo te hace un roto, que sin intensidad no hay victorias… Sin embargo, en ocasiones, estos extremos se convierten en asombrosas realidades. Por eso, en definitiva, el fútbol es el fútbol. Pues sí, once contra once, con un balón de por medio, puede pasar cualquier cosa.
Ayer el Sevilla cayó en Bucarest ante el Unirea Urziceni, que juega en el campo del Steaua, debido a que su modesto estadio no está capacitado para acoger competiciones continentales. Si increíble era que el año pasado el equipo que dirige Dam Petrescu ganara la liga de su país, más todavía resulta que cuando ya han pasado cinco jornadas de la primera fase de grupos, estén segundos y con sólo un empate en Suttgart puedan sellar pasaporte a octavos.
¿Cómo pierde un equipo que pelea arriba en España contra un modesto rumano? Pues hagamos un breve repaso de lo que fue el encuentro: el Sevilla se hizo con el dominio, se encontró dos veces con la madera y cuando iba a llegar el descanso Dragutinovic se metió en propia puerta un gol imposible. En la reanudación los de Jiménez lo dieron todo pero en frente se encontraron a un equipo que demostró que con coraje y furia se ganan partidos.
Los jugadores del Unirea corrieron más de diez kilómetros de media por partido. El Sevilla nunca le perdió la cara al encuentro, pero nunca pudo. No mereció perder el Sevilla, ciertamente, porque tuvo el balón y las ocasiones, pero el fútbol a veces castiga y en este caso el equipo nervionense pagó, de forma severísima, el hecho de que en la primera parte no se lanzaran a degüello a por el rival cuando el marcador reflejaba empate a cero.
No obstante, los andaluces han sufrido un tropiezo que puede tener cualquiera y que quizás venga bien en el futuro, para recordar que en la Champions nadie regala nada. En cuanto al Unirea, hay que quitarse el sombrero con el equipo que ha hecho Petrescu, que defiende de forma excepcional y luego cuenta con futbolistas como Apostol, mediocentro creador, Bilasco, incisivo hombre de banda, y Varga, delantero, que tienen los días contados en el equipo. El sueño de Urziceni sigue vivo, los octavos están ahí, a la vuelta de la esquina. El Unirea es un poco el equipo de todos, porque demuestra que con fe, fuerza y convicción, y todo eso es mérito del concienzudo Petrescu, en el fútbol cualquier cosa es posible. Y no es un tópico.



Comentarios
me ha gustado el post, y es que, ahi reside la magia del futbol
¿Aún tienen posibilidades de clasificación? Dan Petrescu era el lateral derecho de la gran selección rumana de mediados de los 90, la de Hagi y Popescu entre otros.
Un saludo desde: Día de partido: Jugando al despiste .
Ojalá pasen ellos y no el Stuttgart
Me jodió que perdiéramos, pero tambien creo que es bueno este tipo de derrotas para no confiarse y saber que en los primeros 15 minutos tenemos que aprovechar nuestra potencia arriba para hechar campo de por medio. Siempre habrá algun equipo que consiga evitar eso: al barça le pasó contra el chelsea el año pasado en semifinales y esta temporada contra el Almeria, y la solución llegó en una jugada individual y fortuita que por poco podría haberse arrojado a la nada.
Estoy muy contento con la actual situación del equipo, pero más aun con la actitud que demuestran. Soy detractor de Jimenez, pero mientras siga así, nos va a tener a todos los que no confiamos en él con la boca callada: él contento y nosotros contentos. Espero que el próximo partido lo ganemos recuperando ese gol que no llegó contra los rumanos y que zanjemos el asunto de cara a octavos con un buen final.
Sobre el Unirea, se merecen pasar mucho más que el Suttgart, y la verdad es que espero que así sea. A ver si este año llegamos a semifinales, y porqué no soñar, con la final.
interesante
El primer párrafo es de libro. Es sorprendente cómo en los tiempos que corren las "obviedades" siguen siendo necesarias. Lo que parece una sarta de tópicos tostonazos vienen a convertirse en razones de peso cuando las voces expertas en fútbol (no todas, la mayoría) empiezan a irse por los cerros de Úbeda. Insisto, muy sorprendente la validez de los topicazos.
Yo estoy con Monchi en que en la derrota pocas cosas se aprenden, más al contrario: además de no ganar casi un millón de euros, no se amarra el pase a octavos, con lo que no puede relajarse definitivamente el circuito de rotaciones.
Por cierto, Negredo reveló en zona mixta que tras el partido Dan Petrescu se había acercado a los jugadores sevillistas a decirles "que nos jodiéramos", Álvaro dixit. La prensa sevillana se ha hecho eco pero, ¿alguna otra confirmación?
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