
El Rubin Kazan ha entrado en la historia, incluso ha roto la historia de la Premier rusa. Por primera vez desde que cayera el telón de acero dos años consecutivos se han quedado los equipos moscovitas sin levantar un título. El equipo de Kurban Berdiev ha roto todas las expectativas, imponiéndose ante conjuntos con mucho mayor presupuesto cuando todavía faltan tres jornadas para que concluya el campeonato, haciéndose con su primera Premier.
El sábado el CSKA pinchaba en casa del Spartak, que se vengaba de los caballos de la humillante goleada que les hicieron en la primera vuelta. Un gol de Bazhenov dejó al CSKA tocado y ofreció la posibilidad al Rubin de hacerse con el título al día siguiente. El Rubin visitaba al Saturn, equipo de debajo de la tabla. No comenzaba muy bien las cosas para los de Kazan, que eran incapaces de sobreponerse al entramado local. Pero en el minuto 75, uno de los fichajes estrella del Rubin esta campaña, Roman Adamov, fichado a golpe de talonario del FK Moscú, hizo su primer tanto para el Rubin, al poco de salir cuando quedaban quince minutos para el final. El título se alejaba para el conjunto de Kurban Berdiev, al hacer cinco minutos después Nemov el tanto del empate. El choque se moría y entonces apareció Milosevic. Balón colgado desde la derecha, en el flanco izquierda la baja al centro Hasan Salih y el serbio, el goleador que nunca muerte, en boca de gol, siempre con la caña preparada, la manda adentro, cuando quedaba un minuto para el final.



