
Desde que el seleccionador catalán, Pere Gratacós, descartó a Albert Jorquera para el clásico partido del combinado autonómico del pasado mes de diciembre, seguí con un especial entusiamo el devenir del guardameta del Barcelona. Según el ex técnico del Figueres, Jorquera tenía varias ofertas sobre la mesa y su intención era marcharse del conjunto blaugrana en el mercado de invierno.
Y es que la temporada pasada Jorquera se lesionó jugando con Catalunya en uno de los escasos momentos de protagonismo de los que dispuso. Por aquella lesión que le mantendría alejado de los terrenos de juego varios meses el Barça movió ficha y se trajo del Celta de Vigo todo un experimentado y ex Zamora como José Manuel Pinto. En principio, el andaluz sería blaugrana hasta junio, fecha en la que concluía su contrato.
A Jorquera, mientras se recuperaba de su grave lesión, se le amplió el contrato como señal de confianza y solidaridad ante los difíciles momentos que vive uno cuando se encuentra entre algodones. Sin embargo, a Pinto, su sustituto en principio mientras él se recuperaba, también se le renovó su vinculación por una temporada más dado el buen comportamiento del meta y la posibilidad de aumentar la competencia a un asentado Víctor Valdés.



