El Barça sigue marcando registros
Embelesados por la arrolladora superioridad de la temporada pasada, muchos aficionados y periodistas tienen la sensación de que el Barça no está al nivel del año pasado, una percepción que contrasta con el peso de las estadísticas y los números. Tras la victoria de los de Guardiola en Valladolid, el Barça acaba la primera vuelta invicto por primera vez en toda su historia, con sólo un punto menos que la temporada pasada, marcando, eso sí, menos goles pero encajando también menos.
La principal diferencia estriba en que a estas alturas del ejercicio anterior, el segundo clasificado estaba ya a una diferencia prácticamente insuperable de doce puntos, mientras el nuevo Real Madrid de Florentino aguanta el tipo a cinco puntos del campeón, siempre que hoy venza en su estadio ante el Málaga.
Ayer el Valladolid realizó un buen inicio de partido, con velocidad en ataque y una defensa adelantada y presionante que recordaba al partido del Barça en Tenerife, donde los isleños desaprovecharon sus ocasiones iniciales y el Barcelona lo castigo con goleada. Algo parecido le pasó al cuadro vallisoletano. El Barça es una máquina muy bien engrasada, al que sólo se le puede parar con un partido perfecto durante los noventa minutos. Los de Mendilibar no pudieron aguantar ni los 35 minutos que aguantó el Tenerife y cedieron por 0-3 con tantos de Xavi, Alves y Messi.
Pep Guardiola lloró, no como un crío sino como un hombre. Como un hombre que ha trabajado para hacer de este Barcelona el mejor equipo del mundo. Y no hacía falta ganar para demostrarlo, pero, ya puestos, los azulgranas lo dieron todo para remontar a un rácano Estudiantes y sellar de manera formal un contencioso con la Historia. Mereció la pena, por todo. Y las lágrimas de Pep resbalaron por las mejillas de más de un enamorado del fútbol, un deporte que a punto estuvo de cometer una gran injusticia. Por suerte, Messi puso el corazón donde no pudo colocar la cabeza y empujó el balón al fondo de la portería argentina. Así conquistó el Barcelona su sexto título de la temporada, y así resolvió una historia que queda para los anales mágicos.









