
Lo lamento mucho por Ángel de la Calzada, un portero cadete que acaba de fichar el Real Madrid procedente del Real Betis. Sin lugar a dudas suena fabuloso que te contrate un gigante del fútbol, pero cada caso es único e incomparable a cualquier otro. Es normal que un chico que llama la atención si moverse, que ha sido zamora de su grupo y ya ha sido citado por España Sub16 tenga muchas novias, que lo estén siguiendo clubes de todos los puntos nacionales y que muchos de ellos lo quieran como un proyecto de futuro. Muchas veces moverse es equivocarse y los que tienes al lado, los que más te quieren, te hacen la peor jugada de tu vida.
Escribo estas palabras desde el pesimismo, concretamente después de leer al padre de Ángel de la Calzada. El hombre está cargado de razones por el paso que ha dado el chaval. Razones, por otra parte, que tengo la sensación que solamente convencen a él. Que el Real Madrid es una maquinaria que sacar porteros como churros es algo innegable, pero antes de decir y alabar el buen hacer de la cantera merengue debería estar muy seguro a la hora de influenciar a Ángel de la Calzada, cosa que me permito el lujo de dudar.



