Ni 15 días les ha durado a Gustavo Munúa y Dudú Aouate la medida del Deportivo de la Coruña de apartarles del equipo tras un puñetazo del uruguayo hacia el israelí por hablar éste más de la cuenta ante los micrófonos. Si ya de por sí castigar por igual al que pega que al que recibe resulta patético, más lo es que ahora vuelvan a compartir vestuario después que Miguel Ángel Lotina haya decidido levantarles el castigo.
A pesar de recibir seis puntos de sutura, Aouate no denunció a Munúa. Sin embargo, y menos mal, la justicia actuó de oficio y al meta uruguayo le cayeron seis meses de prisión que no cumplirá al no tener antecedentes y porque pagará la irrisoria cantidad (sobre todo para un jugador de élite) de 3.600 euros. Algo es algo. Lo sorprendente es la decisión del Deportivo de perdonarle el grave acto de indisciplina, lo que demuestra la poca seriedad del club ante situaciones críticas y así, como si nada hubiese pasado, volver a la normalidad.

El Sevilla celebró con sus aficionados y ante el Deportivo de La Coruña el último partido del año en el Sánchez Pizjuán. El equipo de Juande Ramos goleó por 4-0 y sin apenas despeinarse a un herido conjunto de Joaquín Caparrós, que en su retorno ‘a casa’ tuvo que presenciar como sus antiguos pupilos le daban un repaso de arriba a abajo para así finalizar el 2006 como líderes de la Liga.
En una jornada, esta trigésima, tan escasa en el número de goles anotados (sólo 16, igualando el peor registro de la temporada), era inevitable que salieran a escena los nombres de dos porteros como claros protagonistas del fin de semana. José Manuel Pinto, portero del Celta, y Dudu Aouate, del Racing, cuajaron sendas inmejorables actuaciones en los partidos de sus equipos, cuyas porterías consiguieron mantener a cero con paradas de indudable mérito.

