
Ayer remató la Fase de Grupos de la presente edición de la UEFA Champions League y la noche nos deparó algunas sorpresas que formarán un bombo inusual para el sorteo de octavos. A continuación analizaremos todos los grupos y sus sorpresas, desde la eliminación de los dos equipos de Manchester hasta la clasificación como primero de grupo del humilde Apoel de Nicosia.
Grupo A: el millonario City cae a la primera
El justamente conocido como Grupo de la Muerte hizo honor a su nombre y dejó a dos equipos con heridas de diversa consideración. Nuestro Villarreal, mermado por las bajas y cierto aire depresivo, se ha despedido de Europa sin haber logrado un solo punto. Último de grupo, no jugará ni la Europa League. El otro eliminado es el Manchester City, líder de la Premier que entraba en las quinielas de posibles alternativas a Madrid y Barça. Su condena fue perder en Nápoles y la victoria contra el Bayern no le sirvió de nada por que el Napoli hizo lo propio en Vila-real.




Este Atlético no merece más reflexiones. Para qué, si vuelve a ofrecer lo mismo de siempre. Cierto es que no malgastaré en exceso las palabras para narrar lo que todos hemos visto alguna vez. Hay que ahorrar para cuando éstas vengan escasas. Lo único certero del encuentro es que el Atleti empezó perdiendo en el 5 y empató en el 61. También es indiscutible que el Apoel marcó pronto y cedió el empate en la segunda mitad, pero poco más puede considerarse verdad en un partido tan básico y tan malo, por qué no decirlo. Si aquí ofreciéramos un análisis del conjunto rojiblanco, debería responder a su pobreza, a la simpleza que ofrece en cada gesto. Podríamos detenernos en cada jugador, pero no sería honesto, pues respondería a la tarea de buscar los defectos a quienes más lo merecen.
Si a los atléticos les hubiesen dicho, a finales de agosto, que cuando su equipo visitara Chipre para medirse a la cenicienta del grupo iba a estar ya eliminado, probablemente ni hubiesen visto el sorteo. Claro que el debilucho Apoel Nicosia estrenó esta edición sacando un empate sin goles en el Vicente Calderón (su único punto hasta el momento), en un partido que sirvió de preludio a la actual situación rojiblanca. No pedirán ahora que los hinchas colchoneros sufran por un encuentro que, como mucho, puede auparles a seguir un camino menor por el que filtrar nuevas esperanzas. Qué contradicciones. ¿Acaso sería la European League un premio? Económico, puede. Pero de ninguna otra naturaleza, pues estoy convencido de que este equipo necesita centrarse ya —a estas bajuras— únicamente en la Liga.




