
Xiao Wei está mal de la cabeza, loco, tarado, como una regadera… Al menos eso es lo que dicen sus vecinos, amigos y familiares. Nadie le comprende. El bueno de Wei trabaja de lunes a sábado, 12 horas al día, en una fábrica que está a dos horas en bicicleta de su casa. Hasta hace sólo unos meses dedicaba los domingos, el único día libre de la semana, a comer con los amigos y pasar el día con su familia en un local de su barrio. Pero desde Agosto, cada domingo, un par de horas después de comer, coge su bicicleta y se marcha para no volver hasta que ya es noche cerrada. Lo que pasa es que Xiao Wei es un fanático del Real Madrid y todos los domingos recorre 25km en bicicleta para acercarse a un pueblo cercano, mucho más grande que el suyo, donde hay un bar en el que retransmiten los partidos de la Liga Española.
Y claro, Wei termina llegando totalmente frustrado a casa porque siempre acaba viendo un partido entre equipos que apenas le suenan o que, directamente, ni conoce. Ni rastro de Cristiano ni Casillas ni Xabi Alonso. Él acude cada domingo al bar, sin falta, para ver si, por fin, podrá ver un partido de su querido Real Madrid y, sin embargo, vuelve a casa decepcionado e intentando recordar quién era aquel equipo que iba de rojiblanco y quién era el de azul… Pero esta semana está de suerte. Él aún no lo sabe, porque no tiene manera de saberlo, pero este domingo, por fin, podrá ver a su Real Madrid. Nueve semanas después, tras haberse tenido que comer un Atleti-Osasuna, un Betis-Mallorca, un Getafe-Rayo, un Mallorca-Real Sociedad, un Real Sociedad-Athletic Club, un Rayo-Espanyol, un Betis-Rayo y un Sporting-Athletic Club, ¡por fin! tendrá la posibilidad de ver un Real Madrid-Osasuna.







