
El Dinamo de Kiev domina con mano de hierro la liga ucraniana. Esta frase hace diez años era de lo más normal del mundo, pero los tiempos han cambiado y la irrupción en escena del Shakhtar Donetsk, un conjunto que siempre tuvo su peso en Ucrania pero que jamás soñó codearse con el gran Dinamo. La gran cantidad de dinero que desde 1996 está inyectando a las arcas del club el multimillonario Rinat Akhmetov, propietario de un enorme holding de minería y metal, ha hecho que el Shakhtar Donetsk tutee e incluso supere al conjunto de Kiev en el último lustro.
En las últimas cinco campañas el Dinamo sólo ha ganado dos ligas, algo inaudito, si tenemos en cuenta que entre la 92/93 y la 00/01 conquistó todos los campeonatos. En esta temporada parece que las aguas vuelven a su cauce y el Dinamo resurge de nuevo, liderado por una muy buena generación de jugadores ucranianos, con Oleksander Aliev a la cabeza, que se combinan con el portentoso Ismael Bangoura, varios balcánicos a tener en cuenta y un brasileño, Betao, que aporta un interesante punto de calidad en el centro de la defensa.



