
No entraré a debatir si José Mourinho es o no es el mejor entrenador del Mundo, como hace mi compañero Jaime. Para evaluarlo habría que tener tantos factores en cuenta que se me antoja casi imposible. Pero es evidente que, más allá de sus cuestionables modos y excentricidades, se trata de uno de los mejores. Por eso, no puedo resistirme a compartir mi opinión cuando, tras el partido de ayer miércoles, leo cosas como que sólo un equipo jugó al fútbol, que es una injusticia, o que si esta es la alternativa a Pellegrini mejor que se quede en su casa.
El FC Barcelona, a pesar de su eliminación, es con diferencia el mejor equipo de la actualidad. Dentro de todos los caminos que hay para ganar un partido de fútbol, creo que la mayoría estaremos de acuerdo al decir que la apuesta del Barça es la más atractiva y risueña. Pero no es la única, y ni mucho menos la más “legal”. Ojalá todos los equipos tuvieran la capacidad de jugar como el Barça, pero eso es imposible, y el fútbol, como en cualquier deporte, se trata de ganar, no sólo de entretener.





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