A ritmo de Tango: La hora de las decisiones de Bianchi

Boca vive semanas convulsas. La segunda parte de la temporada ha sido realmente decepcionante. El equipo no dio la talla en la Libertadores y el Clausura lo tiró casi desde el principio. Pocos y malos refuerzos, capitalizados sobre todo por el Pato Abbondanzieri, que ha dejado claro que ya está para casi nada en el mundo del fútbol. Cómo suele ser habitual en estos casos, el pato lo ha pagado Carlos Ischia, que ya está cesado para final de campaña, imponiéndose en su presente próximo la decisión de Carlos Bianchi, amigo de Ischia, que se negó en rotundo a que se le destituyera con la competición.
La realidad de Boca es toda una incógnita. Lo primero es el banquillo. La afición quería a Bianchi, pero el DT más ganador de todos los tiempos en el Xeneize no quiere ensuciar su mito, de ahí a que se negara en rotundo. El propio Juan Román Riquelme salió en su socorro defendiendo la postura del Virrey. Los dos candidatos desde el principio han sido el Coco Basile y Héctor Cúper. Basile tuvo un ciclo realmente esplendoroso antes de tomar las riendas de la selección y bajo su mando Boca se convirtió en invencible, explotando la calidad de jugadores como Rodrigo Palacio. El hecho de que tenga buena relación con todos los pesos pesados, es decir, los Palermo, Abbondanzieri y compañía que tuvo en su época, y Juan Román Riquelme, al que apoyó de forma incondicional convocándole pese a que no tenía ficha en el Villarreal, le colocó como candidato número uno.




