
A veces en el fútbol una acción puede repercutir en el imaginario del aficionado. Por ejemplo, a mí siempre que me hablan de Martín Palermo recuerdo los tres penaltis marrados en la Copa América de hace ya unos añitos. Igual sucede en casos contrarios, como con Pedja Mijatovic, que dio con su gol a la Juventus la séptima Champions League al Real Madrid. En este marco, el Barcelona tenía hasta hace poco un ídolo por encima de todos: Ronald Koeman, autor del tanto ante la Sampdoria en 1992 que le dio al Barcelona la primera Copa de Europa de su historia. El holandés tenía el privilegio de ser el único hasta que otro defensa, esta vez brasileño, se volvió a cruzar en el camino barcelonista: Juliano Haus Belletti.
Este lateral entró de lleno en la historia del Barça un 17 de mayo de 2006, cuando en la final en París de la Champions League marcó el 2-1 que a la postre daría la segunda y tan ansiada ‘Orejona’ a los culés. Ni Ronaldinho, ni Deco, ni Xavi. El recuerdo de aquel día es para un futbolista que, casi entre lágrimas, celebró su primer gol oficial con la elástica blaugrana. Belletti llegó a la Ciudad Condal un año antes, procedente del Villarreal, y pronto se hizo con la titularidad en el equipo de Frank Rijkaard. Futbolista humilde, se conocía su buen disparo e incluso había hecho gala de él en algunos amistosos. Lo que ni él mismo se imaginaba es que debutaría en esa faceta en un escenario tan propicio y mágico para el Barcelona.

Alejado de los focos que apuntan a las rutilantes estrellas del Chelsea, con la modestia que siempre le ha acompañado, con el ruido que sólo hizo un inolvidable 17 de mayo de 2006, esta noche será muy especial para un hombre que, sin pertenecer al club de los cracks, tiene el privilegio de formar parte de la historia del Barcelona. Esta noche pisa el Camp Nou Juliano Belletti, el ‘Koeman del Siglo XXI’ para la afición culé, el héroe de París. De sus botas nació la segunda Copa de Europa que las vitrinas del estadio catalán aguardan con melancolía.

