A ritmo de Tango: Grondona es el verdadero Dios en Argentina

En Argentina Julio Grondona es el gran capo, el jefe, el que dicta y ordena. A diferencia de otros países como España, donde el presidente de la Federación no tiene influencia en los campeonatos nacionales, en Argentina el máximo mandatario de la AFA hace y deshace como le complace. Grondona es un hombre netamente de fútbol. Nacido en los años 30 en Avellaneda, creó Arsenal en Sarandí, intentando fusionar en aquella población los colores y el sentimiento de los dos grandes gigantes del otro lado del Riachuelo. Ese sueño es hoy una brillante realidad que incluso el año pasado conquistó la Copa Sudamericana. Su gran salto se produjo en 1979, cuando asumió el mando de la AFA. En todo este tiempo, Grondona ha conseguido dotar a la selección argentina de una estructura parecida a un club de fútbol y él se ha erigido como un mandamás que cuando pega puñetazos sobre la mesa se hace escuchar.
Ayer reunió a Diego Armando Maradona y Carlos Salvador Bilardo para imponer su voz. Desde la asunción de Diego como seleccionador los problemas han sido varios. En principio, Bilardo estaba para asesorar al seleccionador, pero Maradona, embadurnado de jabón por los dos amistosos ganados en Europa, le ha dado en exceso la espalda. Cuando Argentina perdió 6-1 contra Bolivia, el propio técnico reconoció que debería haber escuchado al que fuera su entrenador en el Mundial de 1986.





