En el FC Barcelona entienden que el espíritu olímpico atenta contra el de la Champions, y por mucho que diga la FIFA, pelearán por defender sus intereses. La idea del Barça es que Leo Messi juegue con ellos el partido de ida de la previa de Champions. ¿Qué supondría eso? Ceder luego para los tres últimos partidos de la Olimpiada a Messi, que se convertiría en mera mercancía. Como era de esperar, Argentina se ha negado. O todo, o que se preste a sanciones el club blaugrana. La FIFA respalda a Argentina, como bien se puede comprobar a cuenta de las palabras de Joseph Blatter.
“Que no esté en nuestro calendario no significa que no deban ceder a los jugadores, porque la liberación de los futbolistas menores de 23 años siempre ha sido obligatoria para todos los clubes. Lo contrario podría interpretarse como un atentado al espíritu olímpico.“
Además, se puede comprobar que el jugador argentino anda nervioso en Escocia, y que Guardiola tiene que lidiar con un problema grave. Si Laporta pensaba que el jugador iba a aceptar todo esto con la boca cerrada, y sin dar muestras de malestar, lo llevaba claro. La decisión de Messi importa poco o nada, y la clave la tendría el entrenador, que hace tiempo debería haber tenido en cuenta el hecho de perder a Messi para la previa. Su silencio le delata, y debe tener claro que su mejor jugador debe estar de su parte.
Alemania y España han hecho un frente común para no ceder jugadores para los Juegos, la doble moral del Real Madrid en el caso Robinho da que pensar, pero lo peor es que al final serán los organismos judiciales fuera del fútbol los que tendrán que decidir. Y al futbolista que le den. ¿El deporte? Hace tiempo que el fútbol pasó a ser negocios e intereses.
Vía | El país
En NdF | Sobre Laporta, Messi y los Juegos



