
La mayoría de campeonatos están llegando a su recta final, en Francia aún falta por dilucidar el campeón de Liga y Copa. Pese a haber bajado dos escalones esta temporada respecto a las anteriores, el Olympique de Lyon sigue en disposición de hacerse con el doblete, lo que dice muy poco del nivel ofrecido esta temporada por los equipos de la L1. Ayer sellaba frente al Sedan su pase a la gran final donde le espera un desconcertante PSG.
Al igual que el Valencia en nuestra liga, los parisinos están llevando a cabo una campaña desastrosa. En estos momentos y a falta de dos jornadas continúa ocupando puestos de descenso, sin embargo permanece agarrado a una Copa donde gracias a un sorteo benigno se ha plantado en la final. Su víctima en semifinales fue el Sedan de la L2, antes en cuartos dejó fuera al valiente Carquefou de cuarta categoría gracias a una victoria por la mínima.

La última jornada de la L1 ofrecía el clásico por excelencia del fútbol francés. Olympique de Marsella y PSG se enfrentaban en el Velodrome añorando tiempos mejores. Tras el gol de Rothen, Taiwo y Niang daban la vuelta al marcador y acercaban al Marsella a los puestos de cabeza. En París, mientras tanto, se preparan para afrontar un final de liga difícil. El derby estuvo marcado por la tensión que le caracteriza, esa que ha forjado una enemistad que hoy parece ancestral, pero que es más reciente e interesada de lo que podría parecer.

