
La imagen que ilustra el post está clara: la generación del 91 levantando el trofeo de campeones de Europa Sub17. Eso es pasado. Volvemos a encontrarnos con una generación que tiene ganas de ganar, que no quieren sentirse culpables por bajar un listón muy alto y como en todos los equipos, los hay buenos y mejores. España ganó el primer encuentro, la clasficiación está más cerca. Ya queda menos para que la generación del 92 levante el trofeo de campeones de Europa Sub17.
España ganó un partido fácil. En la primera parte se acabó el partido, es más, a los diez minutos Estonia ya había encajado tres goles. Hace unos días comenté que este equipo tenía tres piezas básicas: Samu en el lateral izquierdo, Muniain y Borja Bastón arriba, más Muniesa cuando se recupere. Analizando el equipo titular llama la atención que haya salido del once de inicio el mediapunta del Athletic, pero es completamente lógico si tenemos en cuenta que se juegan tres partidos en menos de una semana. De todas formas el navarro no tardó mucho en salir, a diez minutos para terminar la primera parte ya había entrado por Pablo Sarabia. De los seis goles que ha anotado España me quedo con el primero, obra del máximo goleador de la cantera rojiblanca: Borja Bastón, siempre con sus medias bajadas a lo Galletti. Los otros cinco goles llegaron antes del descanso dejando la segunda mitad en un desierto de goles. La defensa, los medios y los delanteros, todos mojaron. Y a falta de veinte minutos para el final ya estaban los cambios realizados.



