Ha sido una lástima que el veteranísimo Ivica Vastic (nada más y nada menos que 38 primaveras suma el austríaco nacido en Croacia) convirtiera en gol un penalti provocado a causa de un estúpido agarrón dentro del área de Lewandowski sobre Prodl cuando el reloj marcaba los dos minutos de prolongación. No porque un servidor esté del lado polaco, sino porque el tanto del goleador del LASK Linz ha empañado la magnífica actuación del guardameta rival, Artur Boruc, providencial hasta ese justo instante.
El Austria-Polonia ha dejado algunos detalles. Por suerte para los que hemos tenido la suerte de verlo, no ha decepcionado como así podría parecer por el cartel del mismo. Austria bien sabemos que está en la Eurocopa porque es una de las organizadoras y no porque lo haya logrado mediante clasificación. Y Polonia, que es la primera vez que disputa una fase final de este campeonato, se presenta al mismo con más ganas que posibilidades de dar la campanada. Pese a ello, tanto una como otra llegarán a la tercera jornada con la posibilidad de alcanzar los cuartos. Y eso ya es meritorio.
En el duelo que les ha enfrentado en el Ernst Happel de Viena un nombre ha sobresalido por encima del resto, a pesar del agónico final comentado. Boruc, guardameta del Celtic de Glasgow, ha puesto fin a cualquier debate acerca de su titularidad en detrimento de Jerzy Dudek. El madridista, que apostó por la Liga a sabiendas de poder quedarse sin Europeo, fue uno de los descartes sorprendentes de Leo Beenhakker en la lista de convocados. En su lugar sí llevó al joven, pero tercer guardameta del Arsenal, Lukasz Fabianski, además de Tomasz Kuszczak, también suplente, pero en el Manchester United.




