
Hablábamos hace poco del segundo Brasileirao consecutivo del Sao Paulo, gracias a un equipo fundamentado sobre todo en una sólida defensa de tres centrales, en la que sobresalen dos de ellos, Alex Silva, fijo en las listas de Dunga y un chaval de 18 años recién cumplidos con unas facultades idóneas para marcar época en Europa. Con 1,90 de estatura, Breno en su primera temporada como profesional se ha convertido en la gran estrella del campeonato. Es rápido, solvente, siempre se anticipa a su par, por alto es intratable, tiene llegada y saca la pelota con inusual elegancia, con unos pies más propios de un habilidoso delantero que de un defensa. Estamos, obviamente, ante un futuro central de la ‘Canrinha’, ante un crack en potencia si nada se tuerce en su camino que a partir del nuevo año comenzará a desarrollarse en Munich.
Efectivamente, el Bayern lo ha fichado por 14 millones de euros una cantidad considerable, si tenemos en cuenta la juventud del futbolista. El Madrid también estuvo interesado, compitió por su contratación y de hecho al jugador le atraía más la propuesta blanca. En cambio, a la hora de la verdad a los merengues les tembló el pulso porque en el Bernabéu no había completa certeza de que este prometedor futbolista, figura ya en su país, valiera lo que se pedía por él. Las dudas tienen consistencia claro que sí, porque el fútbol brasileño es mucho más pánfilo que el europeo y porque sólo tiene 30 partidos de profesional. Pero también es cierto que en el fútbol hay que arriesgar y que por Sergio Ramos se pagó el doble y el sevillano tenía la misma edad y experiencia.




