Ha sido en un torneo amistoso, la Liga total cup, en el que los partidos duran sesenta minutos con treinta para cada parte, donde existía en las gradas ambiente de ánimo y trascendencia a pesar de tratarse de una competición veraniega, y frente a un rival que suena a clásico como es el Bayern Múnich, donde Raúl ha marcado sus dos primeros goles con su nueva camiseta, la de un Schalke 04 que ha ganado por tres tantos a uno para así proclamarse campeón del torneo.
Fue el Bayern quien se adelantó en el marcador por medio del joven Mujic en el minuto siete de partido tras una contra bien llevada por los de Van Gaal que dejó en evidencia a la zaga del Schalke, así, el futbolista austriaco empujaba a la red una gran asistencia del argentino Sosa. Sería Raúl quien, en el minuto 24, llevaría las tablas al marcador con un gol marca de la casa, un gol de saber estar en el momento justo, donde muchos no llegan, y en el lugar adecuado, donde muchos no están. Sólo tres minutos después, el brasileño Edu completaría la remontada con un buen gol desde la frontal del área.


Qué gustito y qué placer debió sentir en la tarde del sábado el bueno de Robben. Si ya uno cuando cumple las expectativas cree que alcanza el cielo, cuando las supera y lo hace con creces es para no dejar de brindar en días. Sí, porque el debut glorioso del holandés con el Bayern es muy probable que no lo hubiese imaginado ni en la peor de sus pesadillas Valdano o el que decidiera mandarlo a Alemania. Dos goles y primera victoria del Van Gaal al frente de los bávaros, cuando más le apretaba la soga y cuando Beckenbauer se empezaba a impacientar.




