No le ha temblado la mano al Comité de Control y Disciplina de la UEFA, a la hora de castigar a los implicados en los lamentables incidentes que tuvieron lugar al término del partido de vuelta en Mestalla entre Valencia e Inter.
Lógicamente, el peor parado ha sido el que más se lo merecía. David Navarro ha sido sancionado con siete meses sin poder jugar ningún partido, ni de competiciones nacionales ni europeas. La UEFA incluso ha solicitado a la FIFA que no pueda participar con la selección española, aunque de todas formas muy raro sería verle en alguna convocatoria.
El otro sancionado por parte del conjunto valencianista ha sido Carlos Marchena. Su sanción será de cuatro partidos, por tanto no podrá disputar los cuartos de final frente al Chelsea, ni las semifinales en el caso de que pasaran de ronda.

Se preveía un partido tenso, vibrante, y quizás agónico en Mestalla entre Valencia e Inter. El empate a cero final le sirve a los de Quique para meterse en los cuartos de final de la Liga de Campeones a costa de un Inter que todavía no se lo cree. No se lo cree porque la seguridad que tenían en sí mismos, incluso después de haber empatado a dos en San Siro, era enorme. Un equipo que este año se está paseando en el Calcio, se creía que no tendría problemas para superar los octavos, e incluso que esta era la temporada para llegar a la final. Ha sido salir de Italia y darse cuenta que el fútbol de su país hoy en día no está en su mejor momento, y un equipo como el Valencia ha sido el que les ha devuelto a la cruda realidad.

