Vuelta a empezar
El Málaga visitaba el Calderón con la ilusión de conseguir su primera victoria a domicilio de la temporada. Es más, el triunfo se convirtió en necesidad desde el momento en que el Zaragoza certificó su triunfo en Tenerife (1-3). Todo por evitar la zona de descenso. Y se plantó en el Manzanares con las ideas muy claras. Era el comienzo de la vuelta liguera, y los de Muñiz guardan buenos recuerdos del inicio del Campeonato, cuando ganaron 3-0 al Atlético en La Rosaleda, por lo que, conscientes de las debilidades defensivas de su rival, decidieron probar suerte desde bien temprano. Así, una internada de Jesús Gámez por la banda derecha acabó con un centro-paseo hasta al segundo palo, donde Duda apareció para poner el 0-1. Alegrón malaguista en el minuto 3.
Una fórmula sencilla para marcar la tónica del encuentro. Dominio del Málaga durante todo el duelo, cuando no poseyendo el balón, presionando y cerrando muy bien los espacios. Un gran despliegue físico para evitar sorpresas. Y es que, visto lo visto sobre el terreno (en muy malas condiciones, por cierto), hubiese sido una sorpresa que el Atlético sacara algo de provecho. Todo controlado por el conjunto albiazul, que contaba en su once con cinco jugadores de 20/21 años: en defensa, Iván González (central) y Manu Torres (lateral izquierdo); en el centro, pareja de pivotes, Toribio y Javi López; y en la punta de ataque, el ecuatoriano Caicedo, cedido por el Manchester City en el mercado de invierno. Era más que suficiente para manejar los hilos de un partido sin alternativas.




Al fin las 



