
Quién iba a decirlo cuando Independiente con el Rolfi Montenegro a la cabeza le hacía un claro 2-0 en el clásico de Avellaneda, le hundía, moral y estadísticamente y le condenaba a vivir otra vez más con la angustia de la promoción. Quién iba a decirlo cuando el Chocho Llop se marchaba y el vestuario parecía imposible de recuperar. Quién iba a decirlo cuando en el debut como técnico de Ricardo Caruso se escapaba la victoria en el descuento contra Argentinos, por un inoportuno gol, otro más. Pero es así, Racing ha zafado la promoción, su pesadilla en los últimos años, gracias a un Clausura espectacular desde que llegó Caruso Lombardi, dando la imagen que le faltó desde, al menos, la época de Lisandro López en punta: sensación de equipo, de grupo fuerte, de conjunto solidario entre todas sus líneas, con sinergia en sus partes, por fin Racing fue un todo y no una suma de muchos. Racing ha demostrado saber a lo que juega y este sábado, después de ganar 0-2 a Gimnasia Jujuy, se ha asegurado matemáticamente evitar la promo.
El balance de Caruso es excepcional: siete victorias, seis empates y sólo dos derrotas. Con Caruso la Acadé ha visto luz en su horizonte, ninguneando la tragedia, ese drama que tanto le ha acompañado en su historia. Sosa desde su lateral derecho se ha convertido en un referente y además goleador (anoche volvió a mojar), Marco Cáceres se ha afianzado como un líder atrás, Migliore es a día de hoy uno de los mejores cancerberos del campeonato, con una voz de mando incuestionable por su emocional carácter, en el centro del campo Zuculini, que se va por siete kilos al Hoffenheim, se ha convertido en el todo terreno que siempre apuntó gracias al apoyo de Lombardi, Yacob en su línea, Lugüercio se ha hecho un ídolo, Rubén Ramírez también ha acabado bien… Incluso Grazzini, que ha tenido un torneo altamente guadienesco, parece que puede hacer cosas importantes. ¡¡¡Hasta ha vuelto a marcar, tres años después, Castromán!!!


