
No lo dicen los números pero sí la lógica: el Espanyol bajará a Segunda División, a no ser que gane por los menos cuatro encuentros de los nueve que restan. Si tenemos en cuenta que solo ha conseguido salir vencedor en cinco partidos en lo que llevamos de Liga, resulta muy complicado que se salven. Lo que deberían estar haciendo es preparar el equipo de la siguiente temporada, en la Liga Adelante, y ver que cedidos son aprovechables para la primera plantilla en el reto de volver a Primera. Tanto si bajan como si obran el milagro de mantenerse deberían contar con Kiko Casilla para el primer equipo.
La temporada que está realizando Casilla en el Cádiz es para resaltar. A mi modo de ver estamos ante un portero de podium de Segunda B, probablemente el mejor. Está dando la talla, sobradamente, como arquero del Cádiz, con la exigencia de subir y con un equipo que en Segunda no pasaría apuros. Los andaluces lucharán por ascender, será entonces cuando más se acentúen las individualidades y tener bajo palos a un seguro de vida es una baza que pesa mucho en el juego.



