Apartada casi por obligación la tristeza que supuso la exclusión en la Europa League, el Real Mallorca afronta la nueva temporada con la ilusión de repetir, al menos, parte del éxito de la anterior. El debut en Liga es, cuanto menos, una auténtica prueba de fuego, ya que reciben en casa al actual subcampeón y claro favorito, junto al Barcelona, de alzarse ganador. El Real Madrid se estrenará en Son Moix en un duelo en el que el cuadro bermellón podrá contar con su último y flamante fichaje: Fernando Cavenaghi.
Mucha agua ha pasado por debajo de los puentes desde que el punta comenzara a deslumbrar en esto del fútbol. Fue en el club de su debut, el prolífico River Plate. En su tierra natal se hinchó a marcar goles, a llamar la atención de los grandes equipos del Viejo Continente. Debutó con 17 añitos y fue el máximo goleador del Mundial sub’20 de los Emiratos Árabes en 2003, igual que su compatriota Javier Saviola dos años antes. Esa distinción llevó al Conejito a fichar por el Barcelona. Precisamente los culés también llegaron a tantear a Cavenaghi en su día.
Sin embargo, la inyección económica del campeonato ruso y las ganas de progresar le llevaron al Spartak de Moscú, conjunto que pagó 12 millones de euros por sus servicios y en el que permaneció tres temporadas desde 2004 hasta 2007, donde en enero, y por petición expresa (sólo anotó 17 goles en 81 partidos), firmó por el Girondins de Burdeos, club en el que ha permanecido hasta su llegada a las Islas Baleares y en el que ha levantado, entre otros trofeos, una Ligue 1 hace dos temporadas.

Este domingo el Stade Gerland de Lyon acogerá el enfrentamiento entre primer y segundo clasificados de la liga francesa. Olympique de Lyon y Girondins de Bourdeaux, separados tan sólo por tres puntos, se juegan no sólo el liderato de la competición, sino la posibilidad de dar un giro de timón en la monocorde historia reciente del fútbol francés.


