Allá por el mes de Mayo se disputó una nueva edición del Torneo Nacional Alevín de Fútbol 7, organizado por la Fundación El Larguero de José Ramón de la Morena. Creado en 1993, se ha venido organizando en la localidad madrileña de Brunete hasta 2009, que se celebró en A Coruña. La edición de este año se disputó en Estepona y, como viene siendo habitual, en ella se enfrentaron los combinados alevines (sub12) de los veinte equipos de la Primera División.
A la final llegaron el Real Madrid —que ganó las ediciones de 1999 y 2000— y el Barcelona —seis títulos en total contando los tres últimos seguidos—. Cada año intento ver el mayor número de partidos posibles de este torneo, emitido por Canal + y Cuatro, porque lo cierto es que es una auténtica delicia ver competir sanamente a esos cracks en estado embrionario. El ambiente de camaradería que suele verse en el torneo es maravilloso, aunque este año me pareció que algunas aficiones —formadas en su mayoría por familiares de los chavales— tuvieron un comportamiento un poco feo, con demasiadas protestas a los árbitros e incluso algún cántico de mal gusto; de todos modos, lo verdaderamente importante, el comportamiento de los jugadores, ha sido tan ejemplar como siempre.



