El Bayern de Munich se ha convertido en el primer finalista de la Liga de Campeones 09/10, tras vencer por 0-3 al Lyon en el partido de vuelta en Gerland. Y lo ha hecho con poderío, arrollando a su rival, sin darle ninguna opción prácticamente en toda la eliminatoria. El Lyon ha sido un equipo desdibujado, decepcionante. Es inevitable que el madridista que haya visto esta eliminatoria se pregunte cómo su equipo puede haber sido eliminado por los franceses, pero hay que decir que el Lyon que se vio en los octavos de final, por lo que fuera, dejó un listón mucho más alto que este de semifinales.
Reconociendo el trabajo de un gran Bayern, sobre todo en el partido de ayer martes, no podemos obviar el demérito del Lyon. A lo largo de 180 minutos se ha visto superado en juego. Incluso parecía aturdido por verse en semifinales de la máxima competición continental. La eliminatoria la comenzó a perder Claude Puel en el partido de ida, cuando el Bayern se quedó con diez por expulsión de Ribéry. El técnico galo podría haber aprovechado esa ventaja para ir a por su rival, hacerles daño y lograr una ventaja determinante. No fue así y terminó pagando su amilanamiento con la derrota.

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Nadie dijo que sería fácil. Incluso para el mejor FC Barcelona de la historia es complicado levantar trofeos. Decir antes del partido que el Bernabéu estaba cerca era más un efecto visual que una realidad. Los de Guardiola son tan favoritos como el que más, pero en unas semifinales de Liga de Campeones nadie regala nada, y el tópico de que no hay rival pequeño se convierte en evidencia. No se equivocaba Guardiola en la rueda de prensa previa al partido, cuando contradijo a uno de sus jugadores diciendo que sentenciar la eliminatoria en San Siro sería imposible.

