Resulta curioso ver cómo equipos como el Shalke 04, Galatasaray o Spartak Moscú se quedan fuera de la liguilla de Champions, mientras otros clubes sin tanto nombre y en principio peritas en dulce como el Anorthosis Famagusta (que eliminó bien al Olympiakos), o el BATE Borisov o el Aalborg o el Basilea, que tuvieron la suerte de un sorteo dirigido que les emparejó con rivales de su nivel, estarán en el bombo. Los primeros se tuvieron que enfrentar con equipos de nivel de eliminatorias de octavos, y ahí radica mi duda, qué hubiera sucedido si esos mismos equipos hubieran cruzado con cualquiera de los rivales de los bielorrusos o los daneses o los suizos.
¿Estarían los equipos que de verdad son los mejores? Ya sabemos lo que piensa Platini de todo esto, más ligas, más fútbol que el que se ve habitualmente, aunque a los cuartos siempre suelen llegar los mismos. ¿Por qué siempre que hay un cruce en la liguilla el equipo español con menor coeficiente tiene que cruzar con un equipo inglés o alemán, y no con uno suizo? Esa es la injusticia, porque los alemanes tuvieron al At. Madrid durante diez minutos de la segunda parte con el miedo metido en el cuerpo a todo el estadio, por eso el Kun está en los altares rojiblancos.
Pero sin duda, dos son los acontecimientos a destacar de esta ronda previa: La Juve, tras dos años en el destierro, regresa a Europa y a lo grande, y el agónico partido que tuvo lugar anoche en Anfield.


Parece que la gallina de los huevos de oro que era la Champions League para Canal Plus y la plataforma digital tiene su fin en esta temporada. El hecho de que la final de 2010 de la Champions League 
Centenares de seguidores de Liverpool abarrotaban durante todo el día todos los puntos neurálgicos de la ciudad de Barcelona, sobre todo los más cercanos al Camp Nou. Lo de que el club de Anfield nunca camina sólo no es un tópico ni una frase hecha, es la realidad. Finalmente casi cinco mil aficionados británicos presenciaron el partido en directo en el Estadi, y desde luego que se hicieron notar. En muchos momentos sólo se les escuchaba a ellos y a sus canciones, dentro del repleto pero silencioso recinto azulgrana durante casi todo el encuentro. La batalla de la grada parecía perdida. No era el ambiente de las grandes noches europeas en Can Barça. Quizá todo la cháchara del caso Eto’o de los últimos días había contribuido a una cierta desconfianza del soci de cara al partido.
Con este post presentamos una columna en Notas de Fútbol, The Boot Room, que analizará aspectos interesantes del fútbol británico, el más tradicional del mundo, en vísperas del duelo de Champions League que enfrentará a los dos últimos Campeones, el FC Barcelona y el Liverpool FC.

