feed

clasico

90 minutos que simbolizan una Liga

23 comentarios

Madrid

Hubo pasillo, el deseadísimo pasillo. Los jugadores del Barça, sin Eto’o ni Deco, que se borraron de la gran cita, se comportaron como caballeros y reconocieron al merecidísimo campeón. Fue prácticamente lo único bueno que hicieron sobre el césped del Bernabéu. Lo mínimo del choque de esta noche era esperar a un conjunto culé enfurecido, dispuesto a amargar la fiesta merengue, a intentar dar una alegría a una afición castigada por los últimos acontecimientos. Pero no, los blaugranas no aparecieron, ni siquiera dijeron presente, entregaron la cuchara nada más arrancar, renunciando a todo, jugando sin ganas ni convicción, transmitiendo una inaceptable e incomprensible apatía que hacía pensar en lo peor, sin orgullo, sin amor propio, sin reacción desde el banquillo, con un Rijkaard lógicamente hundido, consciente de que tiene los días contados después de que el mismo club haya filtrado a los medios, la última genialidad de Laporta, quién será su sustituto.

Primero Raúl, luego Robben, lucho muchísimas ocasiones más, después Higuaín, increíble lo suyo, y finalmente Van Nistelrooy desde los once metros por una discutida mano de Puyol. La manita parecía inevitable, el baño ya lo era, pero una excelente asistencia de Messi , uno de los pocos que lo intentó, a Henry cortó la sangría barcelonista. La cara de Víctor Valdés, que a pesar de los cuatro tantos encajados fue de lo mejorcito de los suyos, era un poema. Le faltó llorar de impotencia en determinados lances del choque, impotente, frustrado, viendo como el Madrid hacía en su área lo que le venía al gusto ante la impasividad de su supuesta defensa.

Leer más

Anunciate aquí
Anunciate aquí
Anunciate aquí

WSL Weblogs SL