
Primer bombazo de la Copa del Rey, en Almería. El Villarreal, equipo de moda que se ha mostrado fuerte y correoso en las primeras jornadas de Liga y Copa de Europa, ha caído en el Santo Domingo y no precisamente por la mínima. Han sido cinco, una manita, y no precisamente jugando con el filial, los que le han caído al conjunto castellonense de Manuel Pellegrini, complicándose muy seriamente su continuidad en la competición ante un buen Polideportivo Ejido.
Y la magia de la Copa no se queda ahí. El Sevilla ha sucumbido en El Toralín, ante la Ponferradina en el descuento del partido; el Atlético de Madrid sólo ha podido vencer por la mínima a otro Segunda B, el Orihuela; mientras que un Racing a la baja sigue preocupando esta vez con una derrota ante el Murcia de Javier Clemente. El Torneo del KO comienza a hacer estragos, a hacer resonar las primeras campanadas y a destapar de nuevo las vergüenzas de ese grande que se deja comer por el pequeño. Aunque también por ello, la Copa del Rey suele ser el torneo donde se tiene mayor porcentaje de días malos.




