El sorteo de los octavos de final de la Copa del Rey ha emparejado a Sevilla y Barcelona, un duelo que destaca sobre el resto. Esta competición tiene que cuando uno pierde no sirve de nada, pero mientras tanto es bonito disputarla; y ganarla es otro asunto. Un partidazo de lujo, por ser el Sevilla un equipo a la vez duro y talentoso que puede poner en aprietos al gran Barça; el equipo idóneo para apear a los de Guardiola. Es una especie de regalo de Reyes, ya que la ida, en el Camp Nou, se disputa el 5/6/7 de enero. Para entonces se juega la Copa de África, que puede dejar a ambos conjuntos sin algunos de sus jugadores (Kanouté, Zokora, Koné, Romaric en el Sevilla; Yaya Touré y Keita en el Barça), aunque tal circunstancia no roba ni un ápice de emoción al cruce de dos candidatos fijos.
Otra eliminatoria atractiva es la que jugarán Valencia y Deportivo, dos conjuntos que ahora mismo se encuentran empatados a 25 puntos en la Liga, y cuyo emparejamiento trae irremediablemente al recuerdo el penalti que González detuvo a Djukic o el gol con el que Alfredo dio el título de Copa al conjunto gallego en 1995. Los de Lotina han comenzado la temporada sorprendiendo a todos, y suele ser enero un buen indicador de cómo van a encarar los equipos el segundo tramo, por lo que nada mejor que un duelo de altura para comprobar el estado y medir las expectativas después de las vacaciones de Navidad.


Rafa Márquez formulaba ayer unas declaraciones muy interesantes. Decía el mexicano que estaba dispuesto a dar prioridad al FC Barcelona antes que a su selección en el final de temporada. Destapó el central la caja de los truenos porque su situación no es singular, ni mucho menos. La Copa América comienza el próximo 24 de junio en Venezuela. La reglamentación FIFA permite a las selecciones contar con sus jugadores con dos semanas de antelación. El campeonato español termina el 17 de junio y la final de Copa es el 23, de modo que si a Brasil, por poner un ejemplo, le da por convocar futbolistas, se podría armar una buena hasta el punto de hablar de adulteración del campeonato.

