
El Racing volverá a disputar dos años después una semifinal de la Copa del Rey, logro que sólo alcanzó en la temporada 2007-2008 y en la que el Getafe le apartó del camino a la final. El conjunto de Miguel Ángel Portugal no sólo hizo válido el 2-1 conseguido en los Campos de Sport del Sardinero, sino que sentenció la eliminatoria en la primera mitad con los goles de Xisco y Hernique, obligando a Osasuna a obrar un milagro que nunca llegó. Canales puso el broche de oro con un magnífico lanzamiento de falta con esa zurda que, de momento, parece que ya vale seis kilos.
Habrá que esperar a mañana para conocer el rival de los cántabros en semifinales, porque con el Atlético todo puede pasar. Los rojiblancos se desplazan a Vigo para intentar arreglar el 1-1 cosechado en la ida en el Calderón, y si fue posible remontar un 3-0 favorable al Recreativo en octavos, éste se antoja fácil para la cara amable de los de Quique Sánchez Flores. Sea como fuere, la mejora del Racing de Santander es una realidad, y ya sea el Celta o el Atlético (con el que empató a 1 en el Calderón en Liga y con el que en poco más de una semana se batirá en Santander) éste equipo tiene pinta de que luchará por estar en la final hasta el último suspiro.



