
Con la consecución de la Copa del Rey ante el Barcelona, el Real Madrid no sólo pone fin a su particular sequía de títulos, sino que lo hace dejando en la cuneta al eterno rival, el mismo que la temporada le privó de la Liga pese a sumar 96 puntos y el mismo al que Florentino Pérez, con su heroica vuelta, quiso derrocar en su primer y ambicioso proyecto como mandamás madridista. Es mucho el esfuerzo que ha realizado el presidente blanco para colocar la primera piedra a un proyecto teóricamente brillante y que hasta la fecha acostumbraba más a las sombras que a las luces.
Florentino quiso ilusionar al madridismo con el fichaje, a golpe de talonario, de Cristiano Ronaldo. Hizo lo propio con Kakà, pero lo del brasileño merece capítulo aparte. Posiblemente el suyo sea una de las peores inversiones que jamás haya realizado el empresario blanco. A día de hoy todavía se espera que amortice, al menos, la mitad de lo que le costó. Algo parecido a Benzema, aunque éste a su llegada no lo hiciera con la etiqueta de estrella mundial, todavía le quedan muchos años para confirmar unas maneras que, en estado óptimo, no desagradan. Sorprende, y aunque esto también merece capítulo aparte, que el año en el que José Mourinho haya pedido con más insistencia que nunca el fichaje de un delantero, se llegue a una final con tres de ellos y el trío forme, desde el inicio, en el banquillo. Cosas de entrenadores.


La Copa del Rey es el torneo futbolístico más antiguo de España, ya que su origen data de 1.903 —26 años antes que la Liga— y, recibiendo distintos nombres, se ha celebrado ininterrumpidamente desde entonces, con la excepción del lapso 1936-1939. De un tiempo a esta parte el campeonato más longevo de nuestro fútbol ha ido perdiendo importancia y, por consiguiente, interés entre los aficionados —esta última afirmación la aclararemos más tarde—.
A menos de cuatro días para que el Real Madrid y el FC Barcelona comiencen su particular carrusel de enfrentamientos, aprovechamos La pregunta de la semana que os hacemos todos los martes para empezar a calentar motores. A no ser de un descalabro merengue en White Hart Lane, en los próximos dieciocho días veremos cuatro duelos entra Barça y Madrid, como si de una serie de la
Dentro de exactamente una semana comenzaremos una etapa de dieciocho días en la que, salvo descalabro en la vuelta de los cuartos de final de la Champions League, FC Barcelona y Real Madrid se verán las caras en cuatro ocasiones. La primera el sábado 16 de Abril, en el Clásico de la Liga 


