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	<title>Notas de Fútbol</title>
	<link>http://www.notasdefutbol.com</link>
	<description>Weblog colectivo dedicado al mundo del fútbol y todo lo que le rodea.</description>
	<pubDate>Sun, 11 May 2008 17:59:57 GMT</pubDate>
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      <title><![CDATA[El fútbol y la guerra fría: Los "Chollima" de Corea del Norte]]></title>
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      <pubDate>Sat, 10 May 2008 23:57:08 GMT</pubDate>
      <author>Santi Plaza</author>
      <description><![CDATA[	<p><object width="425" height="355"><param name="movie" value="http://www.youtube.com/v/isSIiIu_mS8&#38;hl=en"></param><param name="wmode" value="transparent"></param><embed src="http://www.youtube.com/v/isSIiIu_mS8&#38;hl=en" type="application/x-shockwave-flash" wmode="transparent" width="425" height="355"></embed></object></p>

	<p><strong>Corea del Norte</strong> sigue siendo todo un enigma para el resto del mundo. Salvo las imágenes anuales de su desfile militar, algunas hambrunas periódicas, sus coqueteos con las armas nucleares y su inclusión en el “Eje de Mal” <em>bushiano,</em> <strong>poco más se sabe de lo que ocurre al norte del paralelo 38,</strong> salvo tal vez las informaciones que podemos encontrar en la delirante <a href="http://www.korea-dpr.com/">página web</a> del país.</p>

	<p>Pero el fútbol abrió hace unos años una brecha y fue la excusa para colar algunas cámaras en el hermético estado oriental. Fue el director de cine británico Daniel Gordon el que consiguió el permiso para rodar un documental futbolero en Corea del Norte, tras cuatro años de esfuerzos. El documental, bajo el título de <strong>“The Game of Their Lives” (2002),</strong> habla de la increíble victoria de la selección de Corea del Norte sobre <strong>Italia</strong> en el Mundial de 1966, cómo se vivió aquella hazaña a uno y otro lado del telón de acero y sigue a los protagonistas del encuentro en la actualidad.</p>

	<p>En 1966 Corea del Norte estaba en plena expansión económica tras los destrozos de la guerra, en el marco de una estructura estalinista que abogó por las grandes infraestructuras y la industria pesada. Este movimiento fue bautizado como “Chollima”, nombre de un caballo mitológico presente en la mitología coreana y en otras fuentes del extremo oriente. El equipo que acudió a Inglaterra en 1966 también se denominó el <strong>“Equipo Chollima”</strong>, arrastrados por esta fiebre de superación de las adversidades, por la cual también se creó un himno para la ocasión en el que se cantaba: “Podemos vencer a cualquiera, también a los más fuertes”.<a name="more"></a></p>

	<p>Y a los más fuertes se enfrentarían en <strong>Middlesbrough,</strong> la ciudad donde se disputarían los partidos de su grupo, encuadrados junto a la Unión Soviética, Chile e Italia. Llegaban espoleados personalmente por el “Gran Líder” <strong>Kim Il Sung,</strong> el famoso dictador que llevó al límite el culto a la personalidad estalinista. El mandatario se permitió incluso darles consejos técnicos: “Quien quiera ser un buen futbolista tiene que correr rápido y poder tirar con precisión”. Y un recado: el Inglaterra no sólo van a competir como deportistas, sino como <strong>embajadores</strong> del comunismo y de Asia: “Las naciones europeas y americanas dominan el mundo del fútbol; como representantes de las regiones Africana y Asiática (no participó ningún país africano), como gente de color, os pido que ganéis uno o dos partidos”, explica el goleador Pak Do Ik. </p>

	<p>Ellos <strong>esperaban un recibimiento frío</strong> en Inglaterra, ya que sólo unos años antes habían sido enemigos en la Guerra de Corea, y la BBC definió a los jugadores norcoreanos como “Tan desconocidos que podrían venir volando desde el espacio exterior”. De hecho, las relaciones diplomáticas entre ambos países era inexistente: <strong>el Reino Unido no había reconocido aún al estado norcoreano</strong> y cuestiones sobre la conveniencia o no de hacer ondear su bandera y de poner el himno en el estadio se discutieron largamente. Incluso la postura más extrema abogaba por negarles el visado; pero al final la Oficina de Asuntos Exteriores cedió, con la única condición de que el himno no fuera interpretado en los estadios.</p>

	<p>Pero según explican los mismos protagonistas, una vez en Inglaterra tanto el alcalde de Middlesbrough como la población de marcada clase obrera, simpatizó desde el primer momento con los modestos y gentiles jóvenes coreanos y se ganaron el cariño mutuo. También gustó su estilo de juego, atrevido y atacante. “Jugaban realmente bien – recuerda en el documental un aficionado local- todos eran muy pequeños y esto representaba una novedad, era como ver unos <em>jockeys</em> jugando”. Incluso después de la sorprendente clasificación para cuartos de final, <strong>3000 aficionados</strong> de Middlesbrough se desplazaron a Liverpool, donde iba a disputarse el partido, para apoyar a la que consideraban su “equipo local”.</p>

	<p>Contra los <strong>soviéticos</strong> perdieron con claridad por 3-0. Contra <strong>Chile,</strong> fueron capaces de forzar el empate poco antes del final. Así, todas las opciones de clasificación pasaban por derrotar a la todopoderosa Italia en el último partido del grupo el 19 de Julio de 1966. Ante el estupor del equipo <em>azzurro</em> y el regocijo de los aficionados del Ayresome Park, un solitario tanto de <strong>Pak Do Ik</strong> derrotaba a Italia, que era considerada una de las favoritas para ganar el campeonato. La hipotética victoria mundialista de Corea del Norte se pagaba 1000 a 1, y el impacto tras el partido se resumía con la frase publicada en el rotativo británico <em>Norhern Echo:</em> “La caída del imperio romano no fue nada comparado con esto”. La hazaña catapultó a Corea del Norte hacia los cuartos de final y eliminó a los italianos. Convirtió a los jugadores asiáticos en iconos de la “juche” (base ideológica del comunismo de Kim Il Sung), mientras los italianos eran recibidos a tomatazos en el aeropuerto de Génova y los <em>tifosi</em> bautizaban al goleador coreano Pak Do Ik como &#8220;el dentista&#8221;, por el dolor que les causó y que todavía está presente en muchos italianos que vivieron aquello.</p>

	<p><img id="image11614" src="http://img.notasdefutbol.com/2008/05/nkorea.jpg" class="centro" alt="Mural jugadores de Corea del Norte" /></p>

	<p>En el país comunista se ofreció la victoria como el triunfo de la colectividad por encima del individuo, y así los subscriben los jugadores entrevistados en el documental. Pero irónicamente, sería la mayor individualidad de aquellos tiempos la que acabaría definitivamente con el sueño norcoreano. Tras un apoteósico encuentro que los asiáticos dominaban por 3-0, <strong>Eusebio</strong> lideró la remontada de Portugal para acabar con 5-3 para los lusos, con cuatro goles de  “La Pantera Negra”. Con todo, el éxito de los norcoreanos tuvo resonancia a nuvel mundial, y sus vecinos de Corea del Sur no se tomaron a broma lo sucedido e intentaron desarrollar <a href="http://www.notasdefutbol.com/2007/06/03-el-futbol-y-la-guerra-fria-los-yangji-una-guerra-sin-pistolas-ni-bayonetas">un equipo potente de fútbol</a> que también les diera prestigio. Curiosamente, en el 2002 fue Corea del Sur la que apartó a los italianos del Mundial, esta vez con la inestimable colaboración arbitral.</p>

	<p>El documental derriba uno de los principales mitos que surgieron a partir de la actuación coreana en el Mundial de Inglaterra, muy en sintonía con las habituales historias que llegaban a este lado del telón de acero desde oriente. Se afirmaba que los jugadores norcoreanos al llegar a su país habían sido condenados, recluidos y relegados al ostracismo en un <em>gulag,</em> porque supuestamente se emborracharon y se corrieron una gran juerga tras la victoria ante Italia. En concreto se explicaba también que <strong>Pak Sung Jin,</strong> el autor del gol del empate ante Chile, permaneció años interno en un campo de concentración, viviendo de los insectos que podía cazar. Por el contrario, tanto Pak como el resto de los jugadores que aún viven y aparecen en el documental, niegan estos rumores y se muestran en todo momento comprometidos con la ideología del “Gran Líder”. Delante de la gigantesca estatua de Kim Il Sung en Pyonyang, los protagonistas aparecen dejándole flores y añorando su presencia, algunos embutidos en trajes militares y condecorados con medallas al mérito deportivo, así como la insignia con el rostro de Kim Il Sung que todos los norcoreanos están obligados a llevar.</p>

	<p>Más información: </p>

	<p><strong>Goethe-Institut:</strong> <a href="http://www.goethe.de/ges/spr/prj/tor/film/emp/es827652.htm">The Game of Their Lives</a></p>

	<p><strong>The Independent:</strong> <a href="http://www.independent.co.uk/sport/football/internationals/korea-boys-of-66-are-alive-and-kicking-616618.html">Korea Boys of &#8216;66 are alive and kicking<br />
</a></p>

	<p><strong>BBC Sport:</strong> <a href="http://news.bbc.co.uk/sport3/worldcup2002/hi/other_news/newsid_2018000/2018677.stm">Flashback: Korea&#8217;s 1966 stunner</a></p>




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      <title><![CDATA[El fútbol y la guerra fría. Los Yangji: una guerra sin pistolas ni bayonetas]]></title>
      <link>http://www.notasdefutbol.com/2007/06/03-el-futbol-y-la-guerra-fria-los-yangji-una-guerra-sin-pistolas-ni-bayonetas</link>
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      <pubDate>Sun, 03 Jun 2007 12:02:29 GMT</pubDate>
      <author>Santi Plaza</author>
      <description><![CDATA[	<p><img id="image8505" src="http://img.notasdefutbol.com/2007/06/yangji.jpg" alt="Yangji" class="centro" /></p>

	<p>Pocos escenarios reflejan tan bien la Guerra Fría como la península de <strong>Corea,</strong> donde el enfrentamiento entre las dos Coreas, la del Norte comunista y la del Sur capitalista, sigue abierto hoy en día. La península vio como el conflicto se volvía “caliente” con la guerra entre 1950 y 1953, que se resolvió con un alto el fuego y el establecimiento de la frontera en el paralelo 38; sin embargo, nunca se firmó un tratado de paz por lo que el conflicto sigue oficialmente abierto.</p>

	<p>En los años 60 la confrontación dejó de banda el enfrentamiento directo bélico para centrarse en un juego de espionaje y contraespionaje, con tramas en ambos bandos para asesinar al líder del enemigo y con grandes esfuerzos gubernamentales de propaganda y de militarización de sus sociedades, siempre alerta sobre un posible retorno a las hostilidades directas. De esta forma, también el fútbol se convirtió en arma de guerra. Por aquel entonces, el presidente de Corea del Sur <strong>Park Cheng-hee</strong> apoyó el fútbol como herramienta para fomentar el fervor patriótico contra el comunismo y como distracción por el creciente descontento de la población con su gobierno autoritario.</p>

	<p>Por eso, cuando en 1966 Corea del Norte logró vencer a <strong>Italia</strong> por 1-0 en el <a href="www.notasdefutbol.com/2006/05/03-1966-inglaterra-vence-con-polemica">Mundial de Inglaterra</a> y acceder así a los cuartos de final, los dirigentes de Corea del Sur quedaron muy afectados porque representaba para el vecino del norte una dosis de prestigio internacional de la que ellos carecían.<a name="more"></a></p>

	<p>La horrorizada <strong>Agencia Central de Inteligencia de Corea del Sur,</strong> conocida internacionalmente como <strong>KCIA</strong> y tristemente famosa por las continuas torturas a disidentes políticos, seleccionó y reclutó en 1967 a un equipo ‘all-stars’ con los veinte mejores jugadores de Corea del Sur, con la intención no sólo de superar los éxitos de Corea del Norte, sino también convertir al equipo en un referente del fútbol asiático. “El director de la KCIA nos dijo que debíamos estar preparados para luchar contra Corea del Norte. Afirmó que iba a ser una guerra sin pistolas ni bayonetas; que todos los hombres habían nacido para ser patriotas y que nos convertiríamos en patriotas a través del fútbol”, afirma <strong>Lee Se-yon,</strong> antiguo portero del equipo.</p>

	<p>Este grupo de elegidos, que formó la columna vertebral de la selección nacional de Corea del Sur durante los años posteriores, fue apodado <em>Yangji,</em> que significa “tierra iluminada por el sol”, en sintonía con el lema de la KCIA: “Trabajamos en la oscuridad para proteger la tierra iluminada por el sol”. Por su parte el equipo forjó su propio lema: &#8220;Vamos a aplastar el estado títere de Corea del Norte&#8221;.</p>

	<p>Aprovechando que el servicio militar en Corea del Sur duraba tres años, este “grupo de élite” fue entrenado con disciplina espartana, considerando su reclutamiento como un equivalente al servicio militar. Usando los pocos campos de césped que entonces había en Corea del Sur, se sometió a los elegidos a un durísimo entrenamiento diario. A los jugadores se les administraron medicamentos y vitaminas americanas, comían “rancho” del ejército americano y contaban con un sueldo mensual. Además, tenían grandes incentivos si conseguían formar el brillante equipo de fútbol que pretendía la KCIA. En particular, el director de la agencia <strong>Kim Hyong-wook</strong> recompensaba con grandes banquetes a aquellos que se entrenaban más duro y les prometió una casa a cada uno y todo tipo de atenciones “Mientras ganásemos partidos”, recuerda el defensa <strong>Cho Jong-soo.</strong></p>

	<p>La agencia seguía con detalle todas las actividades de los jugadores durante las sesiones de entrenamiento pero también durante su tiempo libre: “Una vez el entrenador nos llamó y nos preguntó qué hicimos durante un permiso. Cuando le mentí acerca de si había estado bebiendo, me enseñó un informe en las que estaban registradas todas mis actividades hora por hora…como si fuera una película de 007”, explica Lee Se-yon.</p>

	<p>Cuando la agencia se enteró de que los jugadores de Corea del Norte habían sido entrenados en la <strong>Unión Soviética</strong> y en <strong>Yugoslavia,</strong> decidieron también enviar a sus pupilos a Europa para entrenar durante 105 días. </p>

	<p>Actualmente Corea del Sur es una de las selecciones asiáticas más competitivas, siendo la única que ha conseguido meterse en las semifinales de un <a href="www.notasdefutbol.com/2006/06/27-2002-ronaldo-corona-al-pentacampeon">Mundial en el 2002</a>, y muchos creen que este éxito sólo se explica por el esfuerzo gubernamental con los <em>Yangji.</em> Actualmente, la mayoría de ese grupo de jugadores ocupan diferentes cargos en el fútbol surcoreano y algunos han destacado fomentando y apoyando gestos en el marco de los esfuerzos de pacificación de la zona y de la voluntad de reunificación. El fútbol se ha usado recientemente para fomentar los lazos de amistad entre las dos Coreas, formando ocasionalmente encuentros de exhibición con jugadores de ambos bandos en el mismo equipo.</p>

	<p>Vía | <a href="http://www.taipeitimes.com/News/sport/archives/2004/02/06/2003097740">Taipei Times</a></p>

	<p>Vía | <a href="http://english.donga.com/srv/service.php3?bicode=070000&#38;biid=2007041195768">Donga.com</a></p>


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