Estaba claro el objetivo del Celta de Vigo para este partido a domicilio contra el Palermo. No perder. El empate le era suficiente para plantarse en la siguiente ronda de la Copa de la UEFA, y así lo ha hecho tras cosechar un empate por 1-1. A pesar de ello el Celta salió a ganar el partido, conscientes de que especular con el marcador sería un error, y merecedores fueron de llevarse los tres puntos, aunque al final sufriera un poco más por el empuje inevitable del Palermo que por ocasiones claras.
No se tenía enfrente al rival ideal para jugárselo todo a una carta, ya que el Palermo, del cual ya hemos hablado en alguna ocasión, está haciendo una gran campaña en el Calcio colocado en la tercera posición y con un colchón importante sobre el cuarto. No obstante no ha sido de las mejores actuaciones del conjunto italiano, con una primera parte muy negra aunque mejoró en la segunda.
La verdad que Celta y Palermo han brindado un partido bastante entretenido, con mucho ritmo y por momentos destellos de gran calidad. Empezó el encuentro con una buena ocasión para los italianos pero que no resultó más que un hecho aislado, porque el Celta controló el partido durante el primer período. Con un juego muy rápido y de primer toque, que volvía loco al Palermo, los gallegos movían la pelota en campo contrario con buenas triangulaciones, sin embargo no estaban afortunados a la hora de seleccionar cómo culminar las jugadas, fallando en la elección de remate o en el último pase. La mejor ocasión fue para Nené en una vaselina que se estrelló en el larguero. El ex jugador del Alavés estuvo muy participativo, pero casi nada le salía bien.



