
Mediaset ha adquirido los derechos de retransmisión de la Eurocopa 2012 que albergarán Polonia y Ucrania. El conglomerado audiovisual propiedad de Silvio Berlusconi ha anunciado este martes que se ha hecho con la exclusividad para emitir los 31 partidos de la Euro 2012 (no se juega esa vergonzosa consolación mal llamada “tercer y cuarto puesto”). Además, el paquete comprado también incluye todos los encuentros que dispute la Selección Sub21 durante ese año y 2013.
Así pues todo parece indicar que los españoles veremos el próximo Europeo a través de Telecinco y Cuatro. La opción más repetida en otros medios sería la siguiente: Telecinco emitiría el partido inaugural, todos los de la Selección Española, uno de cada ronda eliminatoria (es decir, uno de cuartos y una de las semis) si La Roja cae antes de tiempo, y la final. Para Cuatro, que se ha convertido en la hermana fea de Telecinco, quedaría un partido al día, el más interesante de cada jornada, se supone. ¿Y el resto? Aún no se sabe nada, pero teniendo en cuenta que Mediaset tiene varios canales en TDT, no parece que vaya a tener problemas para emitir los 31 partidos, porque cadenas no le faltan…

Hace una semana mi compañero Bruno Sanxurxo 
El periodismo deportivo es una profesión amenazada por el intrusismo. De hecho, es ya una costumbre que en los programas o retransmisiones deportivos participen ex futbolistas o entrenadores; si bien no como presentadores o moderadores, sí desempeñando una labor de comentarista, un puesto que debería ocupar un periodista. Esta es una realidad, en cierto modo, dolorosa; una estrategia de los medios de comunicación que responde a un intento de dar prestigio a sus productos. Si hablamos de fútbol, aparecen Kiko, Salinas, Craioveanu, Butragueño, Amor, Míchel, Martín Vázquez, Alkorta, Lopetegui, Caminero, Zubizarreta, Pablo Alfaro... y un sinfín de nombres ligados al fútbol que realizan actualmente una labor periodística.




Buscando una cosa en loquo, me encontré con una oferta de trabajo en la que se indicaba si querías asistir como público al decorado que había montado Cuatro de cara a la Eurocopa. Perdí el enlace, pero me dejó muy mosca porque pensé que mi vista me había jugado una mala pasada. Entendía que una reunión para ver un partido de fútbol de tu selección se debía hacer como un acto natural de amor a unos colores. Una forma diferente de vivir la tensión de un partido de fútbol con una multitud de gente. El aficionado en el Mundial de Alemania se acercaba a Colón para compartir vivencias con más gente, para celebrar un triunfo, por ilusión, no por trabajo, o para cobrar una paga.

